La fachada del Banco de Inglaterra
Vista de la fachada del Banco de Inglaterra en Londres. EFE

El incremento de los tipos de interés bancarios puede elevar el riesgo de sufrir enfermedades mentales de los ciudadanos del Reino Unido debido al alto grado de endeudamiento de muchos de ellos, según reveló este lunes un estudio de la Universidad de Stirling, en Escocia.

La publicación de esta investigación se produce la misma semana en que está programada, este jueves, una reunión del comité de política monetaria del Banco de Inglaterra, que previsiblemente mantendrá los tipos en el actual 0,5%, aunque las previsiones apuntan a que puede haber un aumento en el mes de mayo.

El estudio, realizado en colaboración con centros universitarios de Nottingham (Inglaterra), analizó la situación de más de 15.000 personas de todo el país y demostró que, por cada aumento del 1% en las tasas de interés, hubo una subida del 2,6% en la incidencia de problemas mentales en individuos fuertemente endeudados.

Los investigadores calculan que cada incremento de un punto porcentual generaría en todo el Reino Unido 20.000 nuevos casos de patologías mentales. Esto supondría un coste adicional de 156 millones de libras (más de 178 millones de euros) para el servicio público de salud.

El doctor Christopher Boyce, responsable del estudio para la Universidad de Stirling, afirmó que esta investigación debería tener implicaciones importantes en la toma de decisiones por parte de los responsables políticos y económicos de las instituciones del país.

"Si bien es importante evitar el alto desempleo y la inestabilidad, que pueden ser perjudiciales para la salud mental, los responsables de los bancos centrales deben comprender que las herramientas que usan para mantener la estabilidad económica también pueden tener consecuencias directas", señaló el doctor Boyce.

El Banco de Inglaterra decidió el pasado noviembre aplicar un incremento de un cuarto de punto que situó los tipos de interés en el 0,5%, el primer aumento en un decenio, para afrontar los efectos del brexit, al considerar que la economía está suficientemente apuntalada para resistirlo.

Para Boyce, cuando se producen cambios como estos, es necesario asegurarse de que los “endeudados reciban el apoyo adecuado”.