Viaje
Una pareja mira la hora de salida de su vuelo en un aeropuerto. GTRES

El sector asegurador cerró 2017 con un balance ligeramente negativo. Según los datos recopilados por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA), el año pasado recaudaron en primas 63.392 millones de euros, lo que supone un pequeño descenso del 0,7% respecto a 2016, año que los agentes del sector calificaron de "histórico e irrepetible".

"Todos éramos conscientes de que era imposible mantener las elevadas tasas de crecimiento que produjo", valora la secretaria general de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa), Mirenchu del Valle Schaan, que se muestra optimista respecto a las cifras del último ejercicio: "Lejos de trazar el perfil de un sector estancado, lo que indican es que ha sido capaz de mantener los grandes avances de meses anteriores y eso tiene un gran valor. Son cifras que, por lo tanto, son testigo de la consolidación de procesos de creciente importancia social y económica del seguro", expuso durante la jornada Perspectivas del seguro y la economía para 2018 celebrada el pasado mes de enero, cuando se dio a conocer el balance anual del sector.

Ejemplares en PDF de MiBolsilloSi vamos al detalle y analizamos las cifras por ramos, los datos de ICEA muestran que el seguro de vida (ahorro y fallecimiento) gestionó un ahorro de 183.519 millones de euros en 2017, lo que supone una expansión del 3,2%. Esta tasa se sitúa por debajo del año anterior "pero muestra con claridad la pujanza del ramo y la importancia de las decisiones de ahorro y previsión para las familias españolas".

Por otra parte, el sector no vida facturó 33.992 millones de euros en 2017, un 3,9% más que en 2016. Dentro de este ramo, salud, automóviles y multirriesgos fueron los negocios que más crecieron en 2017 con un 4,2%, un 3,4% y un 2,2%, respectivamente. En palabras de Del Valle, "el seguro de salud es cada vez más apreciado tanto por los clientes que ya lo tienen como por quienes se plantean un servicio complementario de orden privado". Sobre la categoría multirriesgo, la secretaria general de Unespa considera que su comportamiento revelan "una sólida tendencia de crecimiento y tienen un enorme mérito ya que su actividad más importante ha sido también la primera trinchera de la crisis económica, es decir, la construcción y la vivienda".

El seguro de vida en España muestra "cierta dificultad para crecer en rentabilidad" según los datos de ICEA. Mirenchu del Valle reconoce que "es evidente que el entorno financiero no es el mejor de los posibles" y señala que el gran reto para este ramo es "cómo conseguir ser atractivo e ilusionar al mercado en un entorno de tipos bajos", al tiempo que subraya la importancia de "reflexionar sobre las necesidades del cliente".

"Los españoles recibirán menos riqueza a través de su pensión"

La secretaria general de Unespa no quiso finalizar su intervención durante la presentación de los resultados del sector sin hacer hincapié en este ramo. "Esto no da. Podemos discutir sobre cuál va a ser la magnitud del encarecimiento de las pensiones de reparto en España pero lo que nadie puede negar es que en el marco de un endurecimiento de los parámetros del sistema de pensiones como el que se pactó en 2011, el mismo euro garantizará menos céntimos de pensión en el futuro que en el presente. Los españoles recibirán menos riqueza a través de su pensión. ¿Podrán equilibrarla a través del ahorro? Sinceramente, con pensiones de 184 euros al mes en el mejor de los casos, será difícil", argumentó.

Por este motivo, instó al Gobierno a ser más transparente en esta materia y así "se permita al ciudadano decidir de forma informada sobre su mix de ahorro y consumo", zanjó. En este sentido, según los datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco), el 90% de los españoles cree que planificaría mejor su jubilación si conociese la pensión pública estimada y el 96% piensa que el Estado debería informar de la cantidad que recibirá.

El director general de Seguros Santalucía, Andrés Romero, en su exposición durante dicha jornada, señaló lo que a su juicio sería la solución: "Ahorrar lo suficiente, bien —con productos adaptados al ciclo de la vida del cliente— y con sabiduría".

De cara a 2018, Del Valle puso el foco en las rentas vitalicias. Estos seguros ganaron terreno como sistema de previsión complementario en 2017, cuando un total de 17.754 personas mayores de 65 años transformaron el dinero logrado por venta de patrimonio en una fuente garantizada de ingresos de por vida. A cierre de 2017, este producto movió 1.610 millones de euros y las compañías velaron por un capital de sus clientes que ascendió a 226.457 millones de euros (un 3,79% más que en 2016).

"La renta vitalicia asegurada, un producto anterior al sistema de reparto de la Seguridad Social, es el primer pago regular comprometido de por vida del que han podido disfrutar las personas y a día de hoy, tiene plena vigencia. El ciudadano del futuro seguirá cobrando la pensión pública sin ninguna duda, pero necesitará una segunda pensión que complemente la caída de la generosidad de la primera", auguró. "Conseguir esto es posible, sobre todo si se movilizan las masas de ahorro que se han constituido, principalmente en el mercado inmobiliario", concluyó.

Perspectivas para 2018

Andrés Romero recalcó que, ante una situación económica en la que el Banco Central Europeo continuará con su política monetaria expansiva y con un posible movimiento al alza de los tipos de interés a largo plazo, 2018 será un año "de crecimientos moderados" que desde Seguros Santalucía cifran entre el 5% y el 4%.

Otro de los retos del sector mira hacia la revolución digital de la economía. Según valora el responsable del sector asegurador de la consultora Accenture, Álex Borrell, el sector "se encuentra en una encrucijada en la que deben replantearse su relación con el cliente, sus productos y su forma de trabajar". Si bien en un principio las aseguradoras centraron su transformación digital en "hacer más eficientes los procesos de oficina con la eliminación de papel o la atención de sus clientes a través de call centers, esto ha sido una digitalización superficial, es decir, mismos productos, nuevos canales, pero con una falta de innovación sustancial y sorprendente", valora Borrell.

El sector asegurador necesita adaptarse a las nuevas realidades sociales y tecnológicas que han traído consigo, entre otros, la "aparición de nuevos objetos a asegurar como los smartphones, y nuevos riesgos que abordar como la pérdida o robo de datos, ataques a la privacidad, suplantación de identidad o daños reputacionales". Ante esta nueva realidad, el sector ha evolucionado "hacia el seguro digital, que ya no se basa en una póliza pasiva y reactiva, sino que permite crear productos inimaginables que se caracterizan por ser inteligentes, conectados a la realidad de las redes sociales, personalizados y adaptados a momentos y situaciones muy determinadas", describen desde Accenture.