"Nada está acordado hasta que todo esté acordado". Con esta frase –por si acaso– por delante, el negociador jefe de la Unión Europea para el 'brexit', Michel Barnier, anunció este lunes junto a su homólogo británico, David Davis, un acuerdo sobre el periodo de transición que hará más suave la ruptura con el Reino Unido. Es solo una parte del borrador del documento de divorcio, que de momento parece más beneficioso para la Unión y aún tiene muchos flecos sueltos. En paralelo, los 27 se reúnen esta misma semana para aprobar las directrices que regularán la futura relación entre ambas partes.

Plazo, dinero

El denominado periodo de transición durará 21 meses. El periodo de transición, una demanda de los británicos para evitar una ruptura traumática, ya tiene fechas concretas: comenzará el 31 de marzo de 2019 y terminará el 31 de diciembre de 2020. Durante ese tiempo, tres meses menos de lo que querían los británicos, Reino Unido seguirá formando parte del mercado único y de la unión aduanera y podrá firmar acuerdos internacionales de comercio –de aplicación a partir de 2021–, pero no podrá participar en las decisiones de la Unión Europea y tendrá que acatar la legislación vigente. En teoría, ya no será un país miembro. Al acabar este impasse, entraría en vigor la futura relación entre ambos actores, que no ha comenzado a negociarse. Sigue sin concretarse la factura a pagar, aunque este obstáculo ya se da también por salvado.

Ciudadanos

Avances en los derechos, a pesar de la primera ministra. He aquí una de las cesiones de última hora más importantes de Theresa May: los europeos que lleguen al Reino Unido durante el periodo de transición, y viceversa, tendrán "los mismos derechos" que los que lleguen antes, hasta el 29 de marzo de 2019.

Gibraltar

La decisión dependerá de un pacto entre Londres y Madrid. Gibraltar ha sido incluido expresamente en el acuerdo de divorcio. Es un gesto de la UE para con España, aunque la decisión final seguirá dependiendo de lo que los Gobiernos español y británico decidan bilateralmente. Esto incluye la aplicación del periodo de transición al Peñón en las mismas condiciones que a todo el Reino Unido, teniendo en cuenta que Gibraltar "saldrá de la UE al mismo tiempo", recordó Michel Barnier. Ayer fue una de las contadas veces en las que el tema se mencionó en rueda de prensa. "Con buena voluntad podremos ser más positivos", decía por la mañana el embajador británico en España, Simon Manley, en un encuentro con periodistas. Hay que recordar que España tiene derecho de veto y que hay algunas cuestiones que permanecen borrosas y son carne constante de titulares de prensa, como el posible uso compartido del aeropuerto o los derechos de los trabajadores andaluces al otro lado de la verja. Por su parte, el ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, ha asegurado que la soberanía no está encima de la mesa, "aunque es un objetivo al que no renunciamos".

Irlanda

El apartado más difícil de toda la negociación del 'brexit'. El acuerdo en este punto es el más lejano, el más "difícil", en palabras del embajador Manley. El objetivo es evitar una frontera dura (física) entre la república de Irlanda e Irlanda del Norte y respetar los acuerdos de Viernes Santo, de ahí que finalmente, y tras duras negociaciones, se haya introducido en el documento de divorcio un pacto "de salvaguarda" que evita la mayor. ¿Cómo? Alineando las legislaciones en toda la isla, pero solo hasta que se alcance una solución alternativa o si esta no llega nunca. Es un comienzo, aunque, como dejó claro Barnier, que instó a la protección de la cooperación Norte-Sur, "no estamos al final del camino". Para el embajador Manley, hará falta "imaginación, tecnología y voluntad" si se quiere llegar a una conclusión aceptable para todos. "Sigue siendo nuestra intención lograr una asociación tan próxima que no requiera medidas específicas con respecto a Irlanda del Norte", puntualizó Davis.

Otros

Progresos y lista de las cuestiones pendientes. Los negociadores destacaron progresos sobre la finalización de los procesos aduaneros, la circulación de productos, los compromisos británicos en materia nuclear y la protección de marcas europeas; al mismo tiempo, recordaron que la protección de datos, el reconocimiento de sentencias y la "gobernanza" del acuerdo de salida, entre otras cuestiones, siguen en la lista de pendientes. También se mostraron partidarios de cerrar un pacto "ambicioso" sobre seguridad para 2021. En este sentido, Manley afirmó que sería conveniente conservar en el futuro determinados mecanismos que hoy funcionan bien, como las euroórdenes.

Cumbre de los 27 en Bruselas

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 tienen previsto dar luz verde esta semana en Bruselas a las directrices para negociar la futura relación con el Reino Unido. Las conversaciones formales solo podrán comenzar cuando se haya producido el brexit, a partir del 29 de marzo de 2019. Por su parte, los grupos de la Eurocámara recordaron ayer que el Parlamento "decidirá de manera independiente si el acuerdo de salida es aceptable o no".