Cerveza mexicana
Imagen de archivo de un doble de cerveza. WIKIPEDIA

Se suele decir que los turistas arrasan con todo, y en Bélgica lo saben bien. Los bares y las cafeterías del corazón de Europa llevan denunciando desde hace tiempo los robos de los vasos de cerveza de sus establecimientos. "Perdemos, al menos, unos 4.000 al año", asegura Philiop Maes, propietario de una cafetería en Brujas al diario británico The Guardian. "Por alguna razón, algunos clientes piensan que cuando pagan por algo para beber, reciben el vaso de regalo".

Ante esta situación, los dueños de muchos bares de ciudades y pueblos característicos belgas han desarrollado un sistema para evitar esta clase de hurtos. El de Maes consiste, en concreto, en un sistema de alarma que se adhiere al vaso en cuestión, lo que le ha supuesto un desembolso de 4.000 euros. El escáner de la salida pita si alguien tiene intención de llevarse alguno de estos objetos.

Un local en Gante que ofrece más de 500 tipos de cerveza diferente ha ido un paso más allá. "Cualquiera que beba nuestra cerveza tiene que entregar su zapato". Es el trueque que deben aceptar los clientes que quieran probar las rubias más selectas: el calzado, que sirve como moneda de cambio, se deposita en un cesto que sube hasta el techo mediante una polea. Entonces podrán pedir cualquier copa. "La cesta se ha convertido en una atracción, pero para nosotros sigue siendo una garantía".