El fenómeno 'Steve', las misteriosas luces púrpura que pueden apreciarse en el cielo de Canadá, en latitudes mucho más bajas que las auroras boreales corrientes.
El fenómeno 'Steve', las misteriosas luces púrpura que pueden apreciarse en el cielo de Canadá, en latitudes mucho más bajas que las auroras boreales corrientes. KASHA PATEL/NASA GODDARD

La naturaleza de unas misteriosas luces púrpura aparecidas en el cielo de Canadá, diferentes de las auroras boreales corrientes, ha sido explicada con la ayuda de científicos y la colaboración ciudadana.

Notanee Bourassa, un técnico de TI en Regina, Canadá, salió de su casa, alrededor de la medianoche, para mostrar a sus hijos una una aurora boreal.

Cuando apareció una delgada cinta púrpura de luz que comenzó a brillar, Bourassa tomó fotografías hasta que las partículas de luz desaparecieron 20 minutos después. El técnico sabía que lo que estaba viendo en el cielo nocturno no era normal.

De 2015 a 2016, científicos como Bourassa compartieron 30 informes de estas misteriosas luces en foros en línea y con un equipo de científicos que ejecutaban un proyecto llamado Aurorasaurus. El proyecto de ciencia ciudadana, financiado por la NASA y la National Science Foundation, rastreaba los eventos de aurora boreal a través de informes y tweets enviados por los usuarios.

Los principales contrubuyentes de estas imágenes eran fotógrafos aficionados en un grupo de Facebook llamado Alberta Aurora Chasers, que incluía a Bourassa.

Su administrador principal, Chris Ratzlaff, fue quien precisamente le dio nombre al fenómeno, Steve. Pero la gente todavía no sabía lo que Steve era.

Comprensión de 'Steve'

La comprensión de los científicos sobre Steve cambió la noche en que Bourassa tomó sus fotos. Él no fue el único que observó a Steve. Las cámaras terrestres (cámaras de cielo abierto), dirigidas por la Universidad de Calgary (Canadá) y la Universidad Berkeley (California), tomaron fotografías de grandes áreas del cielo y capturaron a Steve. Desde el espacio, el satélite Swarm de la Agencia Espacial Europea (ESA)  también documentóel fenómeno.

Por primera vez, los científicos tuvieron puntos de vista terrestres y satelitales de Steve. Llegaron a la conclsuón de que el fenómeno podría ser una pieza del rompecabezas, al reflejar cómo los campos magnéticos de la Tierra funcionan e interactúan con las partículas cargadas en el espacio. Los hallazgos se publicaron en Science Advances.

"Esta es una pantalla liviana que podemos observar a miles de kilómetros del suelo -afirmó Liz MacDonald, líder del proyecto, en un comunicado-. Corresponde a algo que está pasando en el espacio. Recopilar más datos de Steve nos ayudará a entender mejor su comportamiento y su influencia en el clima espacial".

El estudio destaca una cualidad clave de Steve: no es una aurora normal. Las auroras se presentan de forma ovalada y suelen ser de colores verdes, azules y rojos. Los informes mostraron que Steve era morado con una estructura verde en forma de vallado que se agita. Una línea con un principio y un final que puede observarse entre veinte minutos y una hora.

No obstante, generalmente ambos están creados de la misma manera: las partículas cargadas del Sol interactúan con las líneas del campo magnético de la Tierra.

Singularidades de 'Steve'

La singularidad de Steve está en los detalles. Aunque atraviesa el mismo proceso de creación, viaja a través de diferentes líneas de campo magnético que las auroras normales.

Las cámaras mostraron que Steve aparece en latitudes mucho más bajas. Eso significa que las partículas cargadas que crea Steve se conectan a las líneas de campo magnético que están más cerca del ecuador de la Tierra, por lo que Steve se ve a menudo en el sur de Canadá.

Tal vez la mayor sorpresa sobre Steve apareció en los datos del satélite, que mostraron que comprende una corriente de movimiento rápido de partículas extremadamente calientes llamadas deriva de iones sub auroral, o SAID. Los científicos han estudiado SAIDs desde la década de 1970, pero nunca supieron que había un efecto visual acompañante.

"La gente ha estudiado muchos SAID, pero nunca supimos que tenían luz visible -aseguró Donovan, coautor de el estudio-. Ahora nuestras cámaras son lo suficientemente sensibles como para captarlo y los ojos y el intelecto de las personas fueron fundamentales para darse cuenta de su importancia".

La importancia de su descubrimiento

Steve es un descubrimiento importante debido a su ubicación en la zona sub auroral, un área de menor latitud que la mayoría de las auroras que no está bien investigada. Con este descubrimiento, los científicos ahora saben que se están produciendo procesos químicos desconocidos.

Steve además aparece constantemente en presencia de otras auroras, que generalmente ocurren en un área de mayor latitud llamada zona auroral. Eso significa que algo está sucediendo en el espacio cercano a la Tierra que provoca tanto a las auroras como a Steve.

Este fenómeno podría ser la única pista visual que existe para mostrar una conexión química o física entre la zona auroral de latitud más alta y la zona sub auroral de latitud más baja, dijo MacDonald.