El Gobierno de La Rioja ha autorizado, en su Consejo de este viernes el gasto de este programa, encaminado a mejorar la empleabilidad y las oportunidades laborales de dos colectivos prioritarios para el Ejecutivo riojano en materia de empleo: los menores de 30 años beneficiarios del Sistema Nacional de Garantía Juvenil y los parados de larga duración.

En este sentido, la portavoz del Gobierno de La Rioja, Begoña Martínez Arregui, ha indicado que el número de desempleados riojanos se ha reducido el 8,4% en el último año, de forma que hoy en La Rioja hay 1.622 parados menos que en febrero de 2017.

Además, ha valorado otros indicadores positivos como el incremento del 2,8% en la afiliación a la Seguridad Social, y del 15,63% en la contratación indefinida, que continúa creciendo a mayor ritmo que la temporal.

Sin embargo, ha resaltado que "el mercado de trabajo surgido tras la crisis es más competitivo y, con un tasa de paro situada en el entorno del 10-11%, salir del desempleo va a resultar cada vez más difícil para ciertos colectivos".

Por eso, ha apostado por "redoblar esfuerzos para consolidar la tendencia positiva del último año" y promover políticas públicas que "contribuyan a cumplir con el objetivo de ofrecer nuevas oportunidades laborales a los desempleados riojanos".

En este sentido, ha explicado que ese es precisamente el fin del programa de ayudas aprobado hoy, dado que permite a los jóvenes obtener experiencia laboral para enriquecer su currículum, y los desempleados de larga duración mejorar su adaptación a las exigencias actuales del mercado de trabajo.

El programa permite a los ayuntamientos obtener la financiación parcial de los costes laborales de los proyectos presentados, durante un periodo de entre 6 y 9 meses.

ULTIMA CONVOCATORIA.

En su última convocatoria, esta política activa de empleo ha facilitado la contratación de 245 desempleados con especiales dificultades de inserción laboral.

Además, la diversidad de los proyectos presentados por los ayuntamientos y las entidades sin ánimo de lucro, hasta 134, garantiza la variedad en los perfiles laborales de los trabajadores contratados, entre los que se encuentran graduados universitarios, titulados de FP, o personas sin formación reglada.

Estos trabajadores han desarrollados proyectos como la valorización de restos históricos y arqueológico, o la promoción turística de los municipios; la prestación de servicios comunitarios para niños y tercera edad; la puesta en marcha de servicios que posibiliten la conciliación de la vida laboral y familiar; y la realización de actuaciones de optimización del uso energético, de reciclaje y tratamiento de residuos y optimización de las redes de agua.

Por ejemplo, en convocatorias anteriores, se han desarrollado proyectos de intervención en yacimiento como Graccurris en Alfaro o Contrebia Leucade en Aguilar de Río Alhama; la gestión de albergues de temporeros o la actualización de los contadores municipales, entre otros.

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