Denise Bellon. Salvador Dalí y su maniquí en la Exposition Internationale du Surréalisme, París, 1938
Denise Bellon. Salvador Dalí y su maniquí en la Exposition Internationale du Surréalisme, París, 1938. © Les Films de l’Équinoxe - fonds photographique Denise Bellon. Derechos de imagen de Salvador Dalí reservados. Fundació Gala-Salvador Dalí, Figueres, 2018 DENISE BELLON

Sin ningún pudor ni miedo al exhibicionismo y consciente del poder de atracción que despertaba entre el público, el principal reclamo de Salvador Dalí fue su propia imagen. El imaginario de la mayoría de nosotros puede evocar alguna de sus poses extravagantes y sofisticadas. Muchas de sus fotografías icónicas se deben a grandes maestros del género como Man Ray, Cecil Beaton, Eric Schaal, Xavier Miserachs o Francesc Catalá-Roca, pero el maestro del surrealismo también posó para muchas fotógrafas.

A ellas va dedicada la exposición temporal Ellas fotografían a Dalí, que podrá contemplarse en el Castillo de Púbol hasta el 6 de enero de 2019 y da visibilidad por primera vez a catorce mujeres que utilizaron la fotografía como medio de expresión para darnos su muy particular visión del genio catalán.

La muestra se compone de 48 fotografías, todas ellas pertenecientes a la colección de la Fundación Dalí, y se complementa con un apartado documental que cuenta con libros, revistas y clippings relacionados con las fotógrafas y los trabajos expuestos.

El recorrido tiene una protagonista de excepción: Gala, lo que nos permite descubrir a Dalí a través de la mirada de su propia musa a la que tantas veces él mismo retrató. La directora de los Museos Dalí, Montse Auger, la describe como "una una persona culta a la que le interesaba mucho la literatura, sobre todo los autores rusos, una Gala que anima a Dalí a escribir, que le corrige los primeros textos, que le anima a publicar y ella hace de editora, una Gala mucho más implicada en la tarea creativa de lo que nos podríamos pensar en un primer momento". De ella son una docena de fotografías realizadas en 1930 justo cuando iniciaron su relación amorosa. Gala será, por cierto, protagonista este mismo año de una gran exposición sobre su figura en el Museo Nacional d'Art de Catalunya.

Más allá de la musa rusa, en el ámbito del retrato destacan las imágenes tomadas por mujeres cercanas al genio como la artista Valentine Hugo, la mecenas Anna Laetitia-Pecci Blunt y la polifacética Gloria Braggiotti. Así como los retratos de fotógrafas consagradas como Martha Holmes o Liselotte Strelow. Otras como Suzy Embo o Lies Wiegman, nos muestran la cara menos conocida de Dalí, mientras está absorto en su trabajo.

En cuanto a los fotorreportajes, encontramos las fotografías realizadas por Denise Bellon entorno a la Exposition Internationale du Surréalisme (París, 1938) o las imágenes recogidas por Karen Radkai -una de las fotógrafas más destacadas de la editorial internacional Condé Nast- , en el Baile de Beistegui (Venecia, 1951). Así como las fotografías de Yvonne Halsman, esposa del prestigioso retratista Philippe Halsman, que testimonian el proceso de creación de la obra In Voluptate Mors (1951).

Por último, los trabajos de Marcia Keegan y Michelle Vincenot evidencian como Salvador Dalí se sirve de la fotografía para documentar las acciones y eventos artísticos que organiza y en el que él mismo se erige como obra de arte. La exposición, comisariada por Rosa María Maurell y Bea Crespo, ha supuesto un gran esfuerzo de investigación en archivos y hemerotecas, ya que la mayoría de las imágenes eran, hasta ahora, inéditas o poco conocidas.