Las autoridades de Florida (EE UU) revelaron que por lo menos seis personas murieron y un número indeterminado resultaron heridas tras el derrumbe este jueves de un puente peatonal recién instalado sobre la conocida calle Ocho de Miami.

El gobernador de Florida, Rick Scott, señaló por su parte que se procederá con una "completa investigación" del suceso, ocurrido sobre las 13.30 de la tarde (17.30 GMT) y que, si procede, se presentarán cargos contra los responsables.

Scott señaló que los bomberos y socorristas se encontraban aún en el lugar del siniestro para "asegurar que se rescate a quien pueda ser rescatado". En las labores de rescate participaban perros adiestrados para tratar de encontrar a personas con vida.

También estaba trabajando parta asegurar la parte de la estructura que quedó en pie, aseguraron los Bomberos de Miami en la red social Twitter.

El puente que se desplomó, bajo cuyos escombros quedaron atrapados al menos ocho vehículos, conectaba edificios de viviendas de estudiantes con el campus de la Universidad Internacional de Florida (FIU), informaron las autoridades locales.

El puente, todavía en construcción, se desplomó por causas aún desconocidas sobre la calle Ocho, a la altura de la Avenida 109. Las imágenes transmitidas por las televisiones mostraban una gran sección del puente derrumbado atravesado sobre la vía, en la que trabajan numerosos miembros de los servicios de rescate.

950 toneladas

La construcción del puente comenzó en la primavera de 2017 y se esperaba que concluyera a comienzos de 2019. El pasado sábado se instaló precisamente la estructura principal sobre los pilares, que estaba previsto se sujetase por medio de cables de tensión.

La sección del puente que se ha derrumbado, de 950 toneladas de peso y 53 metros de longitud, tenía por objeto conectar unos edificios de apartamentos de estudiantes situados en la zona de Sweetwater, en los que viven cerca de 4.000 alumnos, con el campus principal de FIU.

Las obras del puente, que estaba previsto que pudiese soportar fuertes vientos durante los habituales huracanes en el sur de Florida, se aceleraron después de que el pasado verano muriese atropellada una estudiante al cruzar la calle Ocho.

Esta pasarela, con un coste de 14,2 millones de dólares, reducía, según FIU, el "riesgo potencial a trabajadores, vehículos y peatones".

"Estamos conmocionados y entristecidos por los sucesos trágicos que se han producido en el puente peatonal FIU-Sweetwater. En este momento todavía estamos inmersos en los esfuerzos de rescate y recopilación de información", afirmó la Universidad en un comunicado.

El gobernador de Florida, Rick Scott, tenía previsto visitar el lugar para conocer de primera mano lo sucedido.