En concreto, señala que una vez analizado el informe técnico realizado tras la detección de las grietas en la nueva infraestructura, se ha concluido que la causa fundamental de las mismas es un mal diseño del nudo de unión entre los pilares y la estructura de la cubierta.

Así, el documento dicta que la ausencia de un elemento elástico en esta parte de la construcción, unido a los importantes recubrimientos de las armaduras de los pilares requeridos por las condiciones de ambiente en el interior del depósito, han motivado que los esfuerzos derivados de las dilataciones térmicas hayan provocado fisuras y desconchamientos en las cabezas de los pilares.

El informe de Acuaes, que se trasladará a la Sociedad Municipal Aguas de Burgos la próxima semana, determina que estas circunstancias no condicionan la funcionalidad del vaso del nuevo depósito, por lo que éste podría llenarse en el momento en el que así se precisase.

En este sentido y en cuanto a la estabilidad actual de la nueva dotación para el almacenamiento de agua potable, asegura que se han realizado las pruebas pertinentes para comprobar que no existe ningún riesgo de colapso de la infraestructura.

Asimismo, avanza que la UTE adjudicataria del proyecto será la encargada de acometer la reparación de los desperfectos apreciados, para lo que se colocarán placas de acero inoxidable en las cabezas de los pilares de sujeción a lo largo de abril y mayo.

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