Peter Dutton
El ministro del Interior de Australia, Peter Dutton, en una imagen de archivo. EFE

Australia estudia la posibilidad de otorgar un visado especial a granjeros blancos de Sudáfrica que sean víctimas de violencia y persecución en su país, indicaron este miércoles fuentes oficiales.

"Podríamos proporcionar más visados para estas potenciales personas dentro del programa humanitario", dijo el ministro del Interior australiano, Peter Dutton, en declaraciones a la emisora australiana 2GB.

"Si las personas son perseguidas, al margen de si se trata de religión o del color de su piel o lo que sea, necesitamos proporcionarles la ayuda cuando podamos", comentó Dutton, quien se encarga de asuntos migratorios.

El visado sería potencialmente similar al que Australia otorgó a 12.000 refugiados de Siria e Irak entre 2015 y 2017 en respuesta a la crisis en Oriente Medio por la lucha contra Estado Islámico.

Estas declaraciones se dan en el marco de la propuesta reforma agraria en Sudáfrica que busca llevar adelante el gobierno del nuevo presidente de este país, Cyril Ramaphosa, que incluye medidas como la expropiación sin compensación para corregir "la histórica injusticia de la desposesión", de raíces coloniales, y para alcanzar una transformación social y económica que incluya a los pobres.

La desigualdad persiste

Ramaphosa señaló que, pese a las medidas adoptadas desde el fin del apartheid y la llegada de la democracia (1994), las auditorías en Sudáfrica indican que la minoría blanca (que representa al 8% de la población total) posee el 72% de la tierra; mestizos e indios, un 15 %, y la mayoría negra, solo un 4%.

Según la edición australiana del diario The Guardian, desde el Gobierno sudafricano hubo reacción oficial ante a la publicación de informaciones en la prensa sobre que Australia medita acelerar los cauces de obtención de visados para los agricultores blancos afectados por la reforma.

"Lamentamos que el Gobierno australiano elija no usar los canales diplomáticos disponibles para elevar preocupaciones", indicó en un comunicado el Ministerio de Exteriores sudafricano, que recalcó que la reforma será ordenada, de acuerdo con las leyes y sopesando su impacto económico y social.

Gareth Newham, del Instituto de Estudios de Seguridad sudafricano, afirmó que no hay pruebas estadísticas de que los agricultores blancos sufran más violencia que el resto de los sudafricanos.

"De hecho, los jóvenes negros que viven en áreas urbanas pobres como Khayelitsha y Lange afrontan un riesgo mayor de ser asesinados. El ratio de asesinatos allí es de entre 200 y 300 asesinatos por 100.000 personas", indicó Newham, según el diario The Guardian.

El diario cita otros estudios que sitúan el ratio de asesinatos en las granjas y fincas en 133 por 100.000 personas, incluyendo a agricultores blancos y negros.