La alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, repasa con 20minutos los principales temas que afectan a la ciudad. No se pronuncia sobre la posibilidad de presentarse de nuevo pero dice que se siente "muy cómoda y muy bien en la Alcaldía".

Afronta la recta final del mandato, ¿cómo valora estos primeros 1.000 días?
Somos un Ayuntamiento eficaz, que soluciona problemas, que innova y además resuelve problemas enquistados.

Su inicio fue complicado, cambió mucho su equipo.
No creo en los equipos estáticos. Cambiar los trabajos de la jubilación, que eran actividades en las que estaba extraordinariamente cómoda y feliz, fue un cambio grande, pero ahora me encuentro muy bien y cómoda.

¿Cómo para querer repetir?
No hablo del futuro ahora.

Los ciudadanos aprueban su gestión en una encuesta municipal, ¿a qué lo achaca?
Es un espaldarazo al gobierno municipal. Que saquemos en política cultural un notable alto, o que las bibliotecas alcancen un 8,5 o un 9 indica que Madrid funciona. Y, probablemente, ser independiente, y una señora mayor corriente, genera identificación. A mí me gusta esa imagen de que el alcalde no es nada más que un vecino que ha asumido la responsabilidad de dirigir la ciudad, y creo que la mayor parte de los madrileños están cómodos con ella.

Le gusta apuntar las quejas ciudadanas, ¿cuáles son las más repetidas?
Las de falta de atención. Vecinos que piden retirar un cubo de basura, que arreglen las baldosas, o se limpie una calle.

Frente a las 'cosas pequeñas', la oposición le reprocha la falta de un proyecto.
El proyecto está claro, y es el de una gran ciudad, que cada vez tenga más orgullo, en lo que tiene de no discriminación y movimiento LGTBI, y de orgullo de Madrid. Una gran ciudad con el objetivo de la igualdad entre el centro y los barrios; del talento y de la cultural, y de la sostenibilidad, que va desde la disminución de la contaminación al Plan Madre, para viviendas sin eficiencia energética o sin ascensor, a otro modo de entender la movilidad: Madrid debe ser de los ciudadanos no de los vehículos.

¿La reforma de la Gran Vía es su gran apuesta preelectoral?
Será el gran eje emblemático del modelo de ciudad. Queremos la Gran Vía para Madrid, no para atravesarla, como pasaba. Y que la ciudad esté unida a lo verde, a nuestra gran cantidad de parques. Estamos haciendo el eje Plaza de España, Jardines de Sabatini y del Campo del Moro hasta la Casa de Campo.

¿Se van a desbloquear las grandes operaciones urbanísticas?
Se han desbloqueado muchas. En el edificio de Plaza de España ahora irá un magnífico hotel español, y lo hemos hecho con el urbanismo del convenio, hablando y llegando a acuerdos. Gran parte del empantanamiento que encontramos venía de no haber tenido en cuenta los intereses de unos y otros y que habían dado lugar a enormes pleitos, como en Valdebebas, que vamos solucionando...

El presupuesto va con mucho retraso. ¿Cómo va la negociación con el PSOE?
Hacienda va a publicar el decreto que permite a los ayuntamientos usar los remanentes. Así, si el presupuesto de Madrid puede ser de unos 4.000 millones, el remanente de 2017 son 1.000 millones, que destinaremos a inversiones, y por eso no nos interesa correr demasiado, aunque estamos intentando hablar sobre todo con el Grupo Socialista, hasta el 23, la fecha del decreto.

La baja ejecución presupuestaria es uno de los grandes reproches de la oposición.
La oposición usa términos que deberíamos aclarar. El PP me dijo: "Nosotros hicimos seis bibliotecas y vosotros nada más que una". Pero hay que ver el tiempo que ellos llevaban en el poder y cuánto nosotros. Usted dice: "No se han hecho las viviendas", y yo digo: "Se han empezado".

¿Y en cuanto al patrimonio?
Intentamos reparar todo lo que podemos, desde el Beti Jai, que se sacará a concurso pronto. Y estamos arreglando las Quintas de los Molinos y Torre Arias, una granja del XVI. Y toda la reparación de los edificios de lo que era la zona de la casa de campo, que estaba vandalizada. Y el palacio del Capricho va a ser un museo sobre la mujer único en Europa.

La limpieza es el principal problema para los madrileños, según una reciente encuesta.
Si lo lees, quieren que Madrid sea una ciudad muy limpia. La encuesta posterior dice básicamente que los madrileños no somos lo suficientemente limpios. Ahora hay muchos más trabajadores y campañas. Y ponemos más multas, dando la posibilidad de no pagarlas a cambio de limpiar.

La vivienda es otro punto débil para los ciudadanos...
Hay zonas vulnerables con colectivos importantes con niveles salariales muy bajos. El otro día estuve en la Empresa Municipal de la Vivienda y un ciudadano que pedía un alquiler me dijo que estaba pagando por una habitación 200 euros. El Ayuntamiento destinó al alquiler los pisos pensados para compra y los hemos ido adjudicando, a veces por 50 euros. Pero hay una lista de espera importante y no hay suficientes.

¿Y la falta de aparcamiento?
No se puede usar el coche para todo, sí cuando uno va con niños, carritos, personas que no pueden andar... Nos tenemos que acostumbrar a volver a andar por la ciudad y utilizar el transporte público. Y creo que estamos ganando la batalla.

¿Cómo acabará BiciMAD?¿Reconoce errores?
Con un sobreseimiento estrepitoso. Se actuó por necesidad y con eficacia: había que salvarlo. No quiero hablar de una cuestión en manos de la justicia. Creo que no debe tener ningún tipo de reproche.

¿Creen que ganarán la batalla a la contaminación?
No es algo que se pueda dar una palmada y resolverlo. Lograr que baje cuando hay picos es un avance. ¿Que no deberían darse picos? Por supuesto, pero son medidas a largo plazo.

¿Cómo son sus relaciones con Pablo Iglesias?
No tengo mucho contacto con Iglesias, pero son buenas. Ahora Madrid no era de Podemos, integraba a sectores sociales. En estos años, esos sectores se han implicado más en estructuras de partidos y eso hace que el campo de la penetración de los partidos sea más intenso ahora.

¿Y con Íñigo Errejón?
Errejón me parece muy inteligente. No he tenido mucho contacto con él, pero tiene una visión de la sociedad muy interesante. Lo valoro mucho y me parecería muy bien que tuviera éxito en sus ambiciones, si las tiene, de convertirse en un punto clave de las instituciones madrileños.

Parece que si usted no repite, Ahora Madrid perdería votos...
La sociedad es muy dinámica. ¿Imaginábamos que la manifestación del 8-M iba a tener esa fuerza? Ha p asado algo que no esperábamos. Hay otras personas en el itinerario. Cuando lleguen las elecciones, no sé qué decidiré ni cuáles serían las consecuencias.

¿Ve la justicia politizada?
No creo que haya una justicia que dependa de unos u otros partidos. Pero está encerrada en sí misma y no satisface las aspiraciones sociales.

BIO: Nació en Madrid hace 74 años. Licenciada en Derecho, comenzó su carrera como jueza en 1981. Ha sido jueza decana de Madrid y vocal del Consejo General del Poder Judicial (1999-2001). Desde junio de 2015 es alcaldesa de Madrid. Está casada y tiene dos hijos.

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