Eliseo Serano, Javier Lambán, Pilar Alegría y José A. Mayoral, ante la facultad
Eliseo Serano, Javier Lambán, Pilar Alegría y José A. Mayoral, ante la facultad GOBIERNO DE ARAGÓN

La reforma de la Facultad de Filosofía y Letras, ubicada en al campus de San Francisco de la Universidad de Zaragoza, va a permitir remozar las zonas deterioradas y también adaptar este centro a la "universidad del futuro", según ha dicho su decano, Eliseo Serrano. Las obras cuentan con un presupuesto de 23 millones.

Las obras comenzará en septiembre de este año y durarán tres años por lo que finalizará en septiembre de 2021, según se ha puesto de manifiesto en el acto de presentación del proyecto técnico de reforma y ampliación, al que han asistido el presidente de Aragón, Javier Lambán, el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, la consejera de Innovación, Investigación y Universidad, Pilar Alegría, y el decano de la facultad.

Lambán ha subrayado que el Gobierno de Aragón "tiene que tener a la universidad como aliada preferente para la planificación de todas las políticas públicas" y, por eso, a su llegada al Ejecutivo "nos pusimos rápidamente a la tarea de reconstruir un diálogo que había estado ausente en los cuatro años anteriores".

Fruto del mismo, la consejera suscribió un acuerdo de financiación y "el impulso de las inversiones necesarias, entre ellas, tuvimos claro que había que acometer la largamente demandada reforma de la Facultad de Filosofía y Letras".

Lambán ha expresado su satisfacción por poder cumplir este compromiso, también adquirido durante la campaña electoral, "que se vayan a materializar con en un proyecto que contempla una inversión de 23 millones de euros".

Cuando las obras concluyan, la facultad quedará "en perfecto estado de revista para seguir desarrollando las funciones en relación con las disciplinas humanísticas que viene realizando durante años", algo que ha apuntado que no solo es una satisfacción institucional, sino en su caso personal porque fue alumno de esta facultad y "me desazonaba ver que las instalaciones estaban igual que hace 40 años".

UNIVERSIDAD DEL FUTURO

El decano de la facultad, Eliseo Serrano, ha explicado que esta obra "va a satisfacer las necesidades de reforma", pero "conservando todo el patrimonio" y "respetando" la historia de este centro y también va a permitir "responder a las exigencias de la universidad del futuro en cuanto a requisitos técnicos y de espacios".

Entre otras cosas, ha apuntado que el vestíbulo y el mural cerámico que hay en él "se mantendrá tal y como lo contemplamos", aunque se recuperarán las partes que se han ido deteriorando en este último. Se trata de una obra de los años 70 del siglo pasado del artista Ángel Grávalos, con quien se ha contado para su mejora.

Serrano ha asegurado para la comunidad universitaria "es una gran alegría" que el Diario Oficial de la Unión Europa (DOUE) haya publicado el pasado 1 de marzo la licitación del concurso para ejecutar el proyecto. El plazo para presentar ofertas finalizará el próximo 16 de abril y el contrato se firmará en julio.

Igualmente, ha agradecido "profundamente" al rectorado el trabajo y el apoyo y al Gobierno de Aragón que "desde el primer momento haya apostado de manera decidida por la reforma de la facultad" con lo que esto implica también de apoyo a las enseñanzas de humanidades que en ella se imparten. El plazo de intervención se ha reducido en 18 meses respecto al inicialmente previsto.

PROYECTO

El arquitecto responsable del proyecto, Jaime Magén, ha indicado que los puntos clave de la intervención van a ser la integración del edificio en el entorno histórico del campus de San Francisco, los espacios interiores para la docencia y la sostenibildad y eficiencia energética.

Según ha precisado, se conservarán las fachadas y la estructura de la facultad, se mantendrá igualmente el pórtico de entrada y los espacios interiores protegidos, que se actualizarán. De esta forma, el edificio mantendrá sus rasgos, mientras que el pabellón de Filología será un edificio nuevo que tendrán un acceso independiente.

Magén ha comentado que "todo el edificio de la facultad tiene que ser actualizado" y las zonas que se encuentran en peor estado son "las conexiones entre los diferentes volúmenes, algunos techos y zonas puntuales donde hay filtraciones de agua, los sótanos y techos en las plantas superiores".

Asimismo, ha señalado que dentro del proyecto se incluye también la revalorización de diferentes elementos patrimoniales del edificio -calificado de interés arquitectónico municipal- y, además del mural del vestíbulo, se va a conservar otro que está en la cafetería y que ubicará en la delegación de alumnos.

También ha apuntado que hay algún elemento nueve "como la disposición de escalera helicoidal en el vestíbulo, pero se hace a partir de la estructura" por lo que "no hay ninguna labor especialmente compleja".

EDIFICIO SOSTENIBLE

Durante el acto, los responsables de Magén Arquitectos y la Ingeniería Torné han explicado que el consumo energético será casi nulo y se optimizarán los recursos naturales por lo que la nueva sede responderá a las directrices firmadas el 21 de noviembre de 2017 entre el Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza que incluían ajustar en lo posible el presupuesto sin perder funcionalidad y que sus instalaciones fueran energéticamente eficientes.

De hecho, la reducción de la huella de carbono del nuevo espacio será un 70 por ciento menos que el actual y su consumo de energía mínimo, inferior a 7 Kwh/m2 al año -kilovatios hora por metro cuadrado útil año-. En lo relativo al consumo de agua, la construcción tendrá redes selectivas de evacuación de agua para recuperar las aguas pluviales y reutilizar las aguas grises.

También se aprovechará la energía solar con paneles solares híbridos que permiten generar simultáneamente electricidad y calor. Los pozos canadienses y un gran reservorio estacional usarán la energía geotérmica para los sistemas de ventilación y reducirán el consumo de los sistemas de climatización.

El nuevo edificio cumplirá así con los requisitos del certificado de sostenibilidad Breeam, internacionalmente reconocido, y optará al Leed Platinum, una acreditación que solo poseen 36 edificios en España.

Además, habrá vegetación en las cubiertas y en los espacios interiores, así como escaleras atrayentes que inviten a evitar el ascensor y materiales de bioconstrucción, altamente reciclables y de bajo impacto ambiental. La construcción proyectada contará con un patio central y recupera el espacio posterior de la actual facultad proporcionando nuevos lugares de relación para la comunidad universitaria.

TRASLADO

El decano de la facultad ha explicado que se están elaborando los informes sobre el traslado que se ha de llevar a cabo hasta el verano, para que las obras puedan comenzar en septiembre.

En relación con los alumnos, Eliseo Serrano ha precisado que recibirán las clases en el Edificio Interfacultades, además que les han cedido algunas aulas de los centros próximos de Ciencias, Derecho y Educación. También se dispondrán de dos aulas y un salón de actos en el edificio de la antigua Facultad de Educación.

Según ha dicho, el objetivo es que los 3.000 estudiantes de que dispone este centro sufran "las mínimas incomodidades" y "puedan

concentrar sus clases en estos lugares, con franjas horarias compactas".

Los profesores, investigadores y becarios, que suman entre 350 y 400, se instalarán en la antigua Facultad de Educación, "que se está rehabilitando" y en el Edificio Cervantes. Asimismo, se dispondrá de un edificio preindustrializado, con despachos y una sala de lectura.

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