Carretera derrumbada en Ávila
Derrumbe de un tramo de veinte metros de la carretera AV-901, en Ávila a causa de las lluvias y el deshielo. Raúl Sanchidrián / EFE

Es difícil cuantificar los accidentes que se producen debido al estado de las carreteras, pero sí sabemos que es un factor de riesgo importante para la seguridad vial. El último informe de EuroRAP -programa europeo de evaluación del riesgo en carretera en el que participa el RACE- revela que el 14,5% de la Red de Carreteras del Estado presenta un nivel de riesgo elevado a finales de 2017, incluyendo seis tramos con riesgo alto durante tres años seguidos.

Sistemas de contención, firmes, señalización vertical y horizontal, iluminación… todos los elementos de la carretera son claves para disfrutar de carreteras seguras. El último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC) correspondiente a 2015 no dejaba la red estatal y autonómica de carreteras en buena situación: presentan un déficit de conservación de 6.617 millones de euros, un 7% más que en 2013.

¿Cómo afecta el estado de las carreteras a tu seguridad?

Empezando por la señalización vertical, ésta tiene que ser visible y legible para cumplir su misión que no es otra que informar a los conductores, avisarles y guiarles. Es fundamental que mantengan sus propiedades de retrorreflexión en condiciones de baja luminosidad o climatología adversa.

Las marcas viales o señalización horizontal en la carretera también tienen la función de informar y guiar a los conductores, por lo que tienen que ser fácilmente identificables para que el conductor pueda reaccionar con tiempo suficiente. Además, tiene que cumplir propiedades antideslizantes para evitar deslizamientos innecesarios cuando hay humedad.

Los firmes suelen ser los más perjudicados por la falta de mantenimiento, ya que soportan cada día muchos kilómetros de vehículos. La presencia de grietas, baches, deformaciones… aumentan el riesgo de sufrir deslizamiento, acumulación de agua, salida de vía y mayor fatiga en el conductor.

Otro de los elementos claves para la seguridad son las barreras de contención como, por ejemplo, los guardarraíles. ¿Cuál es su función? Proteger a los conductores de salidas involuntarias de las vías. Las barreras de contención nos protegen de árboles, vallas publicitarias, postes de alumbrados, etc, y por tanto ayudan a reducir los daños en caso de colisión. En 2016 las salidas de vías fue el tipo de accidente mortal más frecuente con un 33% de los fallecidos (601), según datos de la Dirección General de Tráfico.

Por último, nos queda hablar de la iluminación de las carreteras, fundamental para la seguridad durante la conducción nocturna y en circunstancias meteorológicas adversas (nieve, niebla, lluvia…). Según el último informe de la AEC sólo el 11% de las luces en funcionamiento iluminaban correctamente. Para una correcta iluminación la luz tiene que ser uniforme –no producir sombras- y debe llegar al pavimento. Está claro que el estado de las infraestructuras es un factor importante a la hora de garantizar la seguridad en las carreteras, al que hay que añadir otros como el comportamiento del conductor, las condiciones del tiempo, el estado del vehículo, el tráfico…. El mejor consejo es conducir siempre respetando las normas de circulación y 100% concentrado en la tarea de conducir.