Así lo ha indicado la institución universitaria en una nota en la que ha señalado que el Radiofísico Interno Residente o Físico Interno Residente es un sistema de formación desarrollado por el Ministerio de Sanidad y Consumo, cuyo objetivo final es la creación de especialistas en Radiofísica Hospitalaria.

Dicha especialidad se ocupa de medir y valorar las radiaciones, con el fin de contribuir a la correcta planificación, aplicación e investigación de las técnicas radiológicas que la Física pone a disposición de la Medicina.

La aplicación de las radiaciones en los exámenes y tratamiento médicos, unido a la complejidad de la tecnología utilizada, crean la necesidad de que el Sistema Sanitario cuente con especialistas que acrediten conocimientos en Física de las Radiaciones.

Para acceder a una plaza de formación de Radiofísica Hospitalaria es necesario superar un examen de acceso anual. Una vez superado, se accede a un periodo de formación de tres años de duración con contrato de trabajo. El objetivo final es adquirir la responsabilidad profesional que requiere la especialidad.

Román Raya, Premio Extraordinario Fin de Carrera, ha mostrado su satisfacción por el logro conseguido. Ahora debe elegir destino y, para ello, ha explicado que ya ha visitado hospitales de Granada y Málaga, una decisión que tomará antes de mediados de abril.

En la edición de esta prueba se ofertaban 33 plazas a la que han optado 224 aspirantes de los que un 42 por ciento eran mujeres y un 58 por ciento hombres.

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