Arroyo Alameda
El arroyo Alameda, en Arahal (Sevilla), desbordado tras la borrasca Félix. EFE

Tras el paso de la borrasca Félix, el país se prepara para la llegada este miércoles de Gisele, un nuevo frente que entrará por Galicia y dejará fuertes vientos y precipitaciones hasta el mediodía del jueves y, probablemente, centenares de incidencias.

Pero si esta es la cruz del temporal, existe también una cara que, en el caso de Andalucía, ha sido determinante. Y es que las lluvias caídas en la región en los últimos días han permitido incrementar las reservas de recursos hídricos de los embalses y mejorar considerablemente la grave situación en la que se encontraban algunas comarcas.

Las demandas de agua están garantizadas en las tres cuencas gestionadas por la Junta –Guadalete-Barbate, Mediterráneas y Tinto-Odiel-Piedras–, por lo que no será necesario adoptar medidas restrictivas urgentes, tal y como estaba previsto en las dos primeras, según ha explicado el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal.

Por ello, el Ejecutivo andaluz ha decidido aplazar la declaración de sequía que tenía prevista para este mes mediante decreto ley y tramitar la norma por vía ordinaria para su aprobación el próximo otoño.

Las lluvias caídas en la región desde el pasado 26 de febrero han dejado una media de 150 litros de agua por metro cuadrado, cantidad que ha llegado a superar los 500 litros en algunos puntos de la sierra de Cádiz, lo que ha provocado que la situación "mejore notablemente".

Por demarcaciones, la de Guadalete-Barbate, que abarca la provincia de Cádiz, ha pasado de 650 a 954 hectómetros cúbicos, con un 58,2% de la capacidad total de sus embalses y agua suficiente para garantizar el abastecimiento de las grandes poblaciones con normalidad.

En las Cuencas Mediterráneas (Cádiz, Málaga, Granada y Almería), el agua embalsada se sitúa en 520 hm3, 165 más que antes de las precipitaciones, por lo que la situación se considera de "escasez moderada" o "normalidad". Concretamente, en la zona de la Costa del Sol la situación es de "normalidad"; en Béznar-Rules (Granada), hay agua garantizada para tres años; y en Campo de Gibraltar, con "escasez moderada", se podrán atender las demandas en los próximos dos años.

Y en la cuenca Tinto-Odiel-Piedras se mantiene el buen nivel de reserva que ya había antes de las lluvias y que ahora se sitúa en un 73%. 

Tan solo en La Viñuela-Axarquía, en Málaga, se mantiene, pese a los temporales, una situación de "escasez grave", con unas reservas que se sitúan en el 33%. Aunque el abastecimiento de agua está garantizado para dos años. Lo mismo sucede en Almería, donde ha llovido menos y el agua embalsada se encuentra por debajo del 20%, situaciones ambas ante las que la Junta aplicará las medidas previstas, ya que se trata, aseguran, de una situación "habitual" en esta zona.

En cuanto al balance del pasado temporal Félix, este provocó durante el fin de semana más de 300 incidencias, sobre todo en las provincias de Sevilla, Cádiz y Jaén, donde se derrumbó el mercado del municipio de Linares, incidente en el que resultó herido un agente de la Policía Loca. La Junta ha anunciado que concederá "ayudas urgentes" para los comerciantes afectados.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé activar este miércoles avisos amarillos en las ocho provincias por vientos, especialmente fuertes en la sierra onubense de Aracena.

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