Anciano al volante
Un 67% de los conductores de más de 65 años se siente "más inseguro y lento" al volante. CC

Datos del Observatorio Español de Conductores DUCIT ponen sobre la mesa que casi el 90% de los mayores de 65 años encuestados se definen como buenos conductores, capaces de enfrentarse ante una situación peligrosa. Y aquí encontramos una de las causas de su mayor accidentabilidad: su exceso de confianza debido a su mayor experiencia y kilómetros recorridos.

La realidad es que pierden facultades en los sistemas auditivo, visual… en la rapidez de los reflejos, su capacidad de concentración, se fatigan más al volante, sufren dolores musculares, de las articulaciones y en muchos casos estos síntomas van acompañados de la ingesta de medicamentos que influyen en la conducción. A esto se añade que suelen conducir coches antiguos, con menos elementos tecnológicos, algo que afecta a la seguridad vial de los mayores.

Vulnerables con el paso del tiempo

Los conductores de más de 64 años representan el 14% del censo total de automovilistas en España. El número de personas mayores crece en nuestro país –actualmente son el 19% de la población- y, por tanto, también su papel como conductores y peatones. Son usuarios especialmente vulnerables porque, con el paso del tiempo, es inevitable que se pierdan facultades físicas y psíquicas para enfrentarse al tráfico diario.

Así lo reflejan los últimos datos de la Dirección General de Tráfico referentes a 2016: estos conductores de más de 64 años se vieron implicados en 11.538 accidentes en los que fallecieron 513 personas de ese grupo de edad, 1.566 necesitaron hospitalización y 11.038 resultados heridos leves. Estos datos suponen el 29% de los fallecidos, el 16% de los hospitalizados y el 9% de los heridos leves. Un dato a destacar es que el 43% de los mayores de 64 años fallecidos eran peatones, especialmente en zona urbana.

Es entonces cuando surge la pregunta: ¿Hay que limitar la edad máxima para conducir? La DGT y otros expertos piensan que no, porque disponer de un vehículo puede resultar muy útil para la movilidad e integración de las personas mayores. Además, son los que menos sanciones reciben por exceso de velocidad y drogas.

Consejos para una conducción más segura

  • Lo primero es reconocer las limitaciones de cada uno a la hora de ponerse al volante y actuar en consecuencia.
  • Realiza revisiones periódicas del oído, la vista, tu estado de salud y, si no conduces con seguridad, mejor opta por otro medio de transporte.
  • Es importante reducir la ingesta de medicamentos antes de ponerse al volante. Si alguno provoca somnolencia, no conduzcas.
  • La conducción nocturna puede ser arriesgada por una reducción de la capacidad visual. Evita conducir de noche y cuando la climatología es adversa y las condiciones de luminosidad son reducidas.
  • Si tienes la opción de cambiar de coche, elige uno con sistemas de seguridad avanzados y preferiblemente con cambio automático.
  • Se aconseja conducir acompañado y en viajes largos aumentar las paradas, haciéndolas cada 150 kilómetros o cada hora y media.
  • Como peatón es importante que siempre camines por las aceras y hagas uso de los pasos de peatones y semáforos para cruzar las calles.

Enlaces relacionados