El Juzgado de Luarca ha decretado este lunes el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza de Javier Laredo, presunto autor del asesinato de Paz Fernández —cuyo cadáver fue hallado el pasado martes en el embalse de Arbón, cerca de Navia, donde la mujer había viajado para pasar unos días de descanso y donde fue vista con el acusado de su muerte.

En principio la magistrada le atribuye una calificación de homicidio o en su caso de asesinato con agravante de género, que irá desarrollándose durante la instrucción. El hombre será trasladado a lo largo de esta tarde en el centro penitenciario de Asturias.

El cadáver de la mujer fue hallado el 6 de marzo en el embalse de Arbón. La autopsia confirmó que la víctima murió "de forma violenta" tras recibir varios golpes en la cabeza con un objeto romo y con signos de estrangulamiento.

El pasado sábado, fueron remitidas al laboratorio de criminalística de la Guardia Civil para su análisis las muestras halladas en dos viviendas residenciales habituales de Javier Ledo.

Los registros se realizaron el viernes en Navia al objeto de recabar pruebas de la implicación del hombre en el caso, para su inclusión en unas diligencias que han sido declaradas secretas por el juzgado de Luarca.  

Al parecer, el detenido habría confesado su participación en la muerte de la mujer, según apunta el diario asturiano El Comercio que cita fuentes próximas al caso. Fuentes oficiales de la Benemérita consultadas por Europa Press no han confirmado ni desmentido esa circunstancia y han recordado que las actuaciones han sido declaradas secretas.

Javier Ledo, arrestado el pasado viernes, se había declarado inocente pero pudo haberse derrumbado en los interrogatorios desarrollados este fin de semana.

Durante la semana pasada había concedió entrevistas a varios medios asturianos para asegurar que, pese a que el día de su desaparición estuvo con ella, no tuvo nada que ver con la muerte de esta gijonesa de 43 años y con dos hijos.

El hombre conservaba conversaciones de whatsapp en las que, según afirmaba, la mujer se mostraba angustiada y preocupada, y aseguraba que el día de la desaparición, el 13 de febrero, la había invitado a cenar a su casa, pero que no acudió. La mujer había reservado el 13 de febrero un hostal en Navia, adonde iba con cierta frecuencia, pero no llegó a dormir en el establecimiento.

Al día siguiente, fue encontrado su vehículo en el municipio de Coaña, a unos 14 kilómetros del embalse donde fue hallado su cadáver, así como su perro suelto por las calles de Navia. El cadáver fue encontrado flotando sobre las 15:50 horas del pasado martes en una zona de difícil acceso en una orilla del embalse, en las proximidades de un cámping. El cuerpo presentaba múltiples contusiones y un golpe en la cabeza y, aparentemente, había sido lastrado.