Sequía en Huesca
Vista general del pantano de Mediano en el Pirineo de Huesca, donde las huellas de la sequía son evidentes. Javier Blasco / EFE

 Las precipitaciones de las últimas semanas han aliviado la sequía que afecta a España desde hace cuatro años; sin embargo, el suelo ha sufrido las consecuencias de un periodo tan prolongado falto de agua, de ahí que varios expertos sugieren la elaboración de una ley y medidas para compensar los desequilibrios.

Las lluvias caídas los últimos días han permitido que los embalses en España lleguen a almacenar la pasada semana 26.307 hectómetros cúbicos y estén al 46,9% de su capacidad total, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama).

Sin embargo, el embalse del Segura se encuentra al 17,63% de su capacidad y el Júcar al 27,66% y los del Guadalquivir y Cuenca Mediterránea andaluza no llegan al 40% (39,7 % y 37,8 %, respectivamente).

Varios estudios prevén que cada vez habrá más olas de calor y los periodos de sequía serán cada vez más prolongados, por lo que cuatro expertos consultados por Efeverde sobre la situación del suelo han coincidido en señalar la necesidad de desarrollar una ley y políticas a largo plazo que ayuden a paliar la sequía y el empobrecimiento del suelo.

El catedrático de Edafología y Química Agrícola de la Universidad Autónoma de Madrid, Raimundo Jiménez Ballesta, manifestó que hace algunos años se formaron varios grupos de trabajo en la Unión Europea para la elaboración de una directiva para impulsar la conservación del suelo, que finalmente no se ha terminado.

El profesor del Departamento de Geología y Geoquímica de la Facultad de Ciencias señaló a Efeverde que en España "somos deficitarios en agua, y nuestros suelos no son ricos en disponibilidad de ese elemento natural, no tenemos la mejor perspectiva. Si el cambio climático va hacia mayor aridez, eso significa entonces que nuestros suelos serán cada vez más pobres, entonces las plantas que se acomodarán serán cada vez menos exigentes en agua".

"La naturaleza del suelo va a cambiar, pero me preocupa más la contaminación, la erosión, que finalmente dará pie a la desertización".

El director de la Dirección Estratégica de Suez España, Rubén Ruiz, destacó que "venimos de tres años de sequía hidrológica", ha llovido mucho menos de lo habitual y los embalses están por debajo de la media de los últimos diez años.

Además, el suelo el último otoño ha sido el segundo más seco desde que hay mediciones, según la Aemet, el suelo está muy seco.

Posibles soluciones

Por ello, las "soluciones para la sequía hay que plantearlas cuando no hay sequía", con una "planificación a medio y largo plazo". Destacó que según estudios de la Universidad Politécnica de Cataluña, en los últimos diez años en los ríos mediterráneos el "aporte de lluvia ha descendido un 20%".

Propone pensar en nuevos "mix" de aportes de agua que junto con la reutilización del agua reciclada se potencie la desalación.

La secretaria del Colegio de Ingenieros de Montes, Margarita Hernández, afirmó que la sequía está provocando que la vegetación tenga un "déficit hídrico muy importante, porque las capas más profundas se van agotando y al final la vegetación sufre ese estrés porque no está adaptada, no le da tiempo a acostumbrarse a la sequía".

Ve necesario la puesta en "práctica de políticas forestales a largo plazo que tomen en cuenta estos fenómenos" y a la población de cada lugar, que sea capaz de gestionar los recursos para vivir.

Se muestra partidaria de los incentivos y ayudas para fomentar la vida en el campo y así evitar la despoblación de los pueblos y la concentración de población en ciudades y costas.

El portavoz de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE), Víctor Gonzálvez, explicó que junto con otras agrupaciones europeas lograron por medio de la iniciativa People4Soil más de medio millón de personas para pedir a la Unión Europea "una ley de protección del suelo como ya hay una de agua".

En España hay un problema de "erosión de suelo potente, más acusado en la mitad sur del territorio -donde podría ser casi de un 6%-", aseguró Gonzálvez.
"La sequía se ha notado cada vez más al estar los suelos desnudos, sin protección", aseveró".

Tener árboles y mantenerlos durante las épocas de sequía ayuda a que el ciclo hídrico se mantenga y no haya tanto impacto de falta de agua y de erosión de suelo, manifestó Gonzálvez.

"Demandamos a la Administración que se haga una ley que proteja el suelo como una riqueza para producir alimentos y que no sea solamente un soporte físico para hacer construcciones", dijo.