En este sentido, se ha acordado que el Ayuntamiento realizará una inspección en profundidad del ejemplar y elaborará un informe en el que se determinen las medidas de seguridad que deben abordarse con carácter inmediato, según ha informado el Consistorio en un comunicado.

Así, en caso de no ejecutarse por parte del titular del árbol, las actuaciones serán realizadas de forma subsidiaria por el Ayuntamiento repercutiendo posteriormente su coste sobre el propietario del árbol.

Tras la caída de una rama en 2016, el Ayuntamiento realizó una actuación de forma subsidiaria que consistió en la poda del ficus -sobre el que no se había intervenido desde el año 2012-, así como el apeo de una palmera que permanecía muerta y seca desde el año 2014. Aquella intervención fue licitada por el Consistorio y su coste fue repercutido posteriormente al titular del árbol, según detallan desde la Administración local.

Por ello, el Consistorio ha precisado que se tomarán "todas las medidas necesarias" para garantizar la seguridad de ese árbol dada la proximidad con el Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) 'San Jacinto', la afluencia de personas por el propio patio de la Iglesia y la proyección de las ramas sobre las calles San Jacinto y Pagés del Corro en la capital.

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