Imagen de recurso de un menor en situación de vulnerabilidad
Imagen de recurso de un menor en situación de vulnerabilidad. CASA CARIDAD

La Audiencia de Girona concluye que un educador acusado de abusar de menores aprovechó que en mayo de 2015 se quedó solo con dos hermanos de 9 y 5 años a quienes solía dar clases de repaso en Llívia (Cerdaña) para enseñarles vídeos pornográficos, hacerles tocamientos y agredirles sexualmente. Por eso, el tribunal impone a Albert Saloni una pena de 10 años y 11 meses de prisión como autor de dos delitos de abuso sexual a menores de 13 años, uno de ellos con penetración.

La Audiencia de Girona, sin embargo, que le absuelve de un tercer caso por el cual también estaba acusado, por hacer tocamientos a un niño de 3 años a quien también había hecho de canguro. Inicialmente, el procesado se enfrentaba a 30 años de prisión. Cuando los abusos trascendieron, el acusado iba como independiente en la lista de ERC a las municipales por Puigcerdà, donde ocupaba el número 12 de la candidatura.

La sentencia de la sección tercera de la Audiencia de Girona declara probado que el procesado, Albert Saloni Fonollosa, abusó sexualmente de dos hermanos menores de edad a quien el día 8 de mayo de 2015 hizo de canguro. Según recoge la resolución, hacía tres meses que el procesado daba clases particulares al hermano mayor, que entonces tenía 9 años. Siempre que estaba con los menores estaba en casa de ellos y en presencia de un adulto.

El día de los hechos, sin embargo, la madre tuvo que marcharse de casa por motivos laborales y dejó a los hermanos con el educador. El acusado llevó a los menores a la piscina, a pesar de que, según explicó la madre de los niños en el juicio, ella le había dicho que no lo hiciera.

Hacia las seis de la tarde, continúa relatando la sentencia, volvieron a casa. "Aprovechando que estaba solo con los menores, el acusado les mostró contenido pornográfico con su tablet", declara probado el tribunal, que añade que, a continuación y con "ánimo libidinoso", hizo tocamientos a los dos menores en las zonas genitales, los untó con "una crema o similar" e intentó besuquearles el pene.

Los abusos no acabaron aquí. Según concluye la sentencia, a uno de los niños (el pequeño, de 5 años) le introdujo "un objeto de plástico" por el ano. No ha resultado probado, sin embargo, que llegara a hacer lo mismo con el menor de 9 años.

La sentencia señala que las declaraciones de los menores en el juicio, que se hicieron a puerta cerrada, son "claras" y que, además, están apoyadas por otras pruebas que demuestran los abusos: porque el equipo de asesoramiento técnico dio plena credibilidad al relato de los niños, porque el informe de los forenses detectan lesiones a uno de los menores compatibles con los hechos y, también, porque los niños fueron capaces de identificar unos objetos sexuales que eran propiedad del procesado.

El tribunal, por lo contrario, concluye que no pueden condenar a Saloni por abusar sexualmente de un niño de 3 años a quien también hacía de canguro desde diciembre del 2014. "No ha resultado probado que le hiciera tocamientos en los genitales, le mostrara su propio pene ni miccionara en las manos del pequeño", argumenta la sentencia que añade que tampoco se puede considerar probado que "el acusado tocara con su pene el pene del menor".

El tribunal no aprecia ninguna circunstancia atenuante en el procesado, ni por trastorno mental, ni por dilaciones indebidas ni por reparación del daño. Tampoco estima el agravante de abuso de superioridad que reclamaba la acusación.

Inicialmente, el acusado se enfrentaba a 30 años de prisión. La Audiencia de Girona le impone una pena de 10 años y 11 meses como autor de dos delitos de abuso sexual a menores de 13 años, uno de ellos con penetración. Además, no podrá trabajar en ningún trabajo en la cual tenga contacto con menores durante 6 años por cada delito. En materia de responsabilidad civil, la sentencia concluye que tendrá que indemnizar a cada uno de los menores con 6.000 euros y que no se podrá acercar a ellos durante un plazo de 10 años.

La sentencia no es firme y se puede recurrir

Saloni está en prisión provisional desde el 9 de mayo de 2015. Fue entonces cuando los padres de los dos hermanos de 5 y 9 años denunciaron el educador ante los Mossos d'Esquadra.

Después de su detención, ERC lo apartó de la lista de manera fulminante.

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