la presa de La Estanca de Alcañiz, en la provincia de Teruel, por un importe de 436.936 euros.

Esta actuación forma parte de los trabajos de mantenimiento y conservación general de infraestructuras hidráulicas que realiza el organismo de cuenta y tiene como objetivo paralizar la pérdida de materiales del núcleo de la presa arrastrados por las filtraciones de agua para aumentar su estabilidad.

El paso del tiempo ha provocado en esta infraestructura, finalizada en 1930, filtraciones y presiones en los cimientos. Para diseñar una solución, la CHE realizó primero una inspección detallada del estado del paramento de aguas arriba, una parte que queda habitualmente sumergida bajo las agua, que incluyó dos sondeos de 20 metros de profundidad, una calicata de más de 6 metros de profundidad y la verificación de la pantalla de impermeabilización y los drenes.

Después, la inspección se amplió con diversos estudios, informes de seguridad e incluso una campaña de ensayos de piezoconos, que permitieron visualizar los problemas de la presa de La Estanca.

La conclusión de todos estos trabajos ha sido la necesidad de construir un filtro invertido en el pie de aguas debajo de la presa para asegurar su normal funcionamiento y aumentar el coeficiente de estabilidad a medio plazo.

DETENER LA EROSIÓN

La actuación que se va a llevar a cabo busca detener la erosión en la cimentación de la presa, evitando la migración de material arcilloso de su núcleo mediante un filtro invertido en la parte central de la presa, en el pie que se encuentra aguas abajo de la misma, donde se ubica el desagüe de fondo, según han informado desde la Confederación Hidrográfica del Ebro.

Este filtro invertido permitirá la interceptación, filtración y canalización de las aguas que pudieran escaparse del embalse y

estaría formado por sendas capas de filtro (arena) y dren (gravilla) de 40 centímetros de espesor y un relleno general que aportará peso al conjunto y dará forma a la nueva rasante del terreno.

También se reemplazará el sistema de drenaje de la presa, ya que sus conducciones se están obturadas y se conectará éste a un nuevo pozo-caseta que recogerá el caudal de las filtraciones y lo bombeará hasta la acequia de la Estanca que actúa de desagüe de fondo de la presa.

La contribución a la estabilidad de la presa se materializa mediante el aporte de material y, por tanto, de peso, a lo largo de todo el pie de presa. Con esta finalidad se realizará una doble berma o terraplenado con suelo seleccionado, generando dos nuevas plataformas: una superior unos dos metros por encima de la cota de pie de presa y una intermedia un metro sobre la rasante del pie de presa.

Los trabajos también requieren demoler y reponer o trasladar servicios afectados como varios tramos de acequia, la galería de desagüe, distintas arquetas, las líneas del SAIH, auscultación de piezómetros, entre otros aspectos.

La ejecución del actual proyecto, al igual que los trabajos de inspección y estudios realizados previamente por la Confederación, se coordinan con las comunidades de regantes de la zona para afectar en la menor medida posible a la campaña de riego.

La Estanca de Alcañiz es un embalse en derivación del río Guadalope, nutrido por un canal de alimentación que nace de un azud situado en el río, que presenta un volumen total de 7,309 hectómetros cúbicos.

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