La policía de Florida ha difundido 10 llamadas de las 81 que recibieron el pasado 14 de febrero durante el tiroteo en el instituto de Parkland, en el que 17 personas fueron asesinadas por el joven Nikolas Cruz.

"Te quiero, soy mamá, todo va a salir bien", le decía una madre a su hija, que permanecía encerrada en una de las clases del centro; "Alguien está disparando en el instituto", escuchaba también la Policía en otra llamada. Otro padre, por su parte, explicaba que su hija no podía hablar, "está en silencio, está muy asustada".

Cruz, el autor confeso del tiroteo, ha sido acusado por un Gran Jurado de 17 cargos de asesinato en primer grado y de otros 17 de intento de asesinato. El joven disparó con un fusil de asalto a alumnos y profesores de la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas de Parkland (sur de Florida) y puede ser condenado a muerte si es hallado culpable.

Por otra parte, el gobernador de Florida, Rick Scott, tiene a partir de ahora la última palabra sobre la ley de armas aprobada por el Congreso del estado, en la que se incluye la polémica medida de armar a los profesores, a la que él y algunas organizaciones civiles se oponen.

"El gobernador está revisando detenidamente la ley. Este viernes, antes de actuar (respecto a la ley), se reunirá en Tallahassee con las familias de las víctimas" de la matanza, dijo hoy el director de comunicaciones de Scott, John Tupps, en un mensaje.