Tortilla
Cocinando tortilla de patatas. EP

Aunque sería genial poder hacer como los chefs de las películas y darle la vuelta a la tortilla lanzándola al vuelo con un ingenioso giro de muñeca, la verdad es que no es muy recomendable probar esta opción.

Ni siquiera para celebrar el Día de la Tortilla de Patatas, que tiene lugar cada 9 de marzo y que por aquí somos muy de guardar. Ojo, que nosotros no nos atrevemos con los malabarismos pero hay gente que sí, incluso con tortillas de casi 60 huevos.

Para evitar destrozar la tortilla y conseguir darle la vuelta sin quemarnos, principalmente necesitamos seguridad, hacerlo sin miedo y tener la precaución de no hacernos daño. Usar una buena sartén y antes de darle la vuelta, con una paleta de madera, despegar un poco los bordes de la tortilla para facilitar el giro. La vuelta tiene que ser rápida, enérgica y sin vacilaciones.

Aunque hay sartenes especiales (y muy útiles) para darle la vuelta a la tortilla, también tenemos otras opciones más de andar por casa y que funcionan igual de bien. Con estos trucos y consejos vamos a conseguir que nuestra tortilla tenga un aspecto perfecto. Ya sólo tendremos que decidir si la queremos con o sin cebolla.

La sartén suele ser la clave. Que nosotros sepamos no existe un truco milagroso para que siempre nos salga bien, pero una cosa es segura: sin una buena sarten antiadherente las posibilidades de liarla se multiplican. De hecho, ¿acaso en todas las casas no hay una "sartén de las tortillas" que es casi sagrada y no se puede usar para nada más?

No adelantarse. Una vez que tenemos la tortilla en la sartén, es importante dejar que la base se haga bien antes de intentar el primer giro. De hecho, si la sartén es buena, esperamos el tiempo suficiente para que esta base se haga bien, y vamos haciendo movimientos cortos y fuertes en la sartén para asegurarnos de que no se está pegando. La operación de darle la vuelta será mucho más sencilla.

Sartén doble. Lo más cómodo y fácil. En algún momento, a alguien se le ocurrió que poniendo una sartén sobre otra con un enganche para que no se movieran, el misterio de darle la vuelta a la tortilla dejaba de ser tal.

Tapa de sartén y tapas "especiales". El mismo concepto, simplificado, es usar la tapa de la sartén, porque aunque existen también "tapas especiales" con una forma perfecta para darle la vuelta a la tortilla, en realidad cualquier tapa plana un poco cóncava y que no tenga agujerillos de respiración nos va a servir. Eso sí, imprescindible siempre ponernos un trapo en el brazo por si cae algo de aceite caliente. Con un golpe seco damos una vuelta rápida y volvemos a poner la tortilla en la sartén. Si lo hacemos despacio y con miedo es más que probable que acabe destrozada o por los suelos.

El plato, mejor grande. Exactamente lo mismo que con la sartén podemos hacer con un plato, evidentemente más grande que la sartén. Sin olvidarnos del trapo para no quemarnos y del movimiento rápido y conciso para darle la vuelta. Un truco es untar el plato con un poco de aceite o incluso basta con que esté un poco mojado con agua para que no cueste nada volver a poner la tortilla en la sartén.

Aunque es de lógica, mejor recordarlo: si el plato es muy plano, la tortilla se escurrirá. Si es muy hondo se abombará demasiado y puede que se rompa. ¿Lo mejor? Grande, plano, pero con un poco de borde.

¿Y vosotros cómo lo hacíes? Si conocéis algún truco infalible, compartidlo en los comentarios.