Niña india
Muchas niñas son obligadas a casarse en la India pese a que la ley lo prohíbe desde hace una década. GTRES

La historia de Monika es la de muchas niñas en la India, obligadas a casarse por sus familias antes de la edad legal, muchas veces con hombres mucho mayores que acaban convirtiéndolas en sus esclavas y,muchas veces, abusando sexualmente de ellas.

Tenía 13 años aquella mañana del 4 de noviembre del año pasado. Un sari granate, joyas, maquillaje, peluquería... Todo estaba preparado a pocas horas de la boda. Nadie advirtió que Monika se había escondido unos minutos en su casa familiar para hacer una llamada telefónica. Marcó el 1098, una línea de ayuda. Quería contar que era demasiado joven para casarse bajo la ley de su país, que exige tener los 18. Era su última esperanza de detener su boda.

Sus padres aseguraban que ella tenía 17 años, cuando en realidad eran 13. Es común en algunos lugares pobres de la India que las edades de algunas personas sean un poco confusas ya que los certificados de nacimiento a menudo no existen, como era el caso de Monika.

"Mamá y papá me dijeron que habían encontrado un niño para mí en Churu (a 185 kilómetros de distancia de su casa) y que era muy amable, educado y trabajaba como obrero", recuerda Monika a la BBC. Cuando les pidió más datos sobre este "niño", sus padres le contestaron que nunca le habían visto y solo le mostraron una foto. En realidad tenía 22 años.

"Sentí que era demasiado joven y que no debía casarme. Quería obtener una educación y convertirme en maestra", cuenta Monika, que añade que suplicó a sus padres y les recordó que no tenía la edad legal. Todo fue en vano.

Su futuro esposo vivía a cuatro horas en tren de su familia. "Después de casarnos, habría tenido que encargarme de todas las tareas domésticas. Mi familia política me habría obligado únicamente a trabajar", dice Monika. ¿Por qué sus padres veían entonces con buenos ojos esa boda? Solo trabajaba el padre de familia, formada por su esposa y cinco hijas. La familia está dentro de las castas más pobres de la India, conocida como Valmiki. El trabajo de su padre es temporal y apenas le permite ganar 500 rupias por día (6 euros) en el mejor de los casos. Ganesh, que es como se llama, considera que el objetivo es casar a sus hijas con familia más pudientes. "Sabíamos que estábamos haciendo algo ilegal con Monika, y nos sentíamos mal", recuerda Ganesh, aunque tanto él como su esposa, Sita, creen firmemente que no había otra opción.

Monika decidió llamar a ChildLine, cuyo número era fácil de recordar (10-9-8). Lo hizo a unas pocas horas de su boda. Tenía miedo, pero era su última oportunidad. "Llamé y no sé quién descolgó el teléfono, pero les dije todo, que soy joven y no quiero casarme y quiero estudiar más. Les pregunté '¿pueden hacer algo que detenga mi matrimonio?', y recuerdo que el operador de esta línea de ayuda (en Delhi) intentó calmarme. Tomaron detalles de mi ubicación y el momento de la boda. El mensaje fue 'no te preocupes, estamos en camino", detalla Monika.

La policía local llegó a la casa de Monika alrededor de las 17:00 del día de la boda. Los oficiales pidieron ver el papeleo, del que había poco, y después de establecer que la novia era menor de edad, advirtieron a todos que la boda no podía llevarse a cabo. Sin embargo, la familia ignoró a la Policía y cambiaron el lugar de la boda, que debía celebrarse a las 22.00.

Sin embargo, esto no sirvió de nada. Los agentes descubrieron el nuevo lugar de la boda y lograron llegar justo a tiempo para detenerla."Monika estaba ya con su vestido de novia y cuando nos vio sonrió, aunque no dijo nada en ese momento. Ella sabía que habíamos venido para detener su boda. Ahora era feliz", cuentan a la BBC los encargados de detener su boda. Alguien había dado el chivatazo sobre la nueva localización de la boda y no era Monika. Fue la persona con la que había hablado por teléfono, una mujer llamada Preeti y experta en casos de este tipo.

Los agentes advirtieron a la familia que si trataban de hacerlo de nuevo, serían condenados a pena de cárcel. El matrimonio infantil fue prohibido en India en 2006, pero aún está muy extendido. Con su gran población, India sigue siendo el país con más novias infantiles, según Unicef.