Emprendedores
Un grupo de emprendedores reunidos GTRES

Casi un tercio de los negocios en España están dirigidos por una mujer. En concreto, según los datos de la II edición del Índice de Mujeres Emprendedoras de Mastercard, el 29% de los negocios están dirigidos por mujeres. Este porcentaje sitúa a España como el octavo mercado con mayor proporción de mujeres en la dirección de empresas, un puesto por debajo de la edición pasada.

El estudio de Mastercard analiza la capacidad de las mujeres emprendedoras en 57 países de todo el mundo para capitalizar las oportunidades concedidas en sus regiones según varios factores de apoyo, y a través de 12 indicadores agrupados en tres bloques: avances de las mujeres en la reducción de la brecha de género, acceso a la financiación y factores de apoyo al emprendimiento.

Este índice, en definitiva, establece una puntuación para cada uno de los 57 mercados y lista aquellos con las mejores condiciones de apoyo y oportunidades para que las mujeres prosperen como emprendedoras que este año está encabezado por Nueva Zelanda, con una puntuación de 74,2 (sobre 100), seguido de Suecia (71,3) y Canadá (70,9 puntos). En esta clasificación, España repite puesto en la undécima posición con respecto al año pasado y una puntuación de 67,5.

En este sentido, el estudio observa que, “a pesar de los pocos apoyos que reciben las mujeres en España, de las pocas iniciativas que se toman para acabar con la brecha entre hombres y mujeres y de que las condiciones económicas, sociales, financieras y educativas no son siempre favorables, el número de mujeres emprendedoras es mayor de lo esperado”. En general, el índice sugiere que las mujeres empresarias parecen prosperar mejor en las economías desarrolladas.

En comparación con sus homólogas en mercados emergentes, las mujeres dueñas de negocios en los mercados desarrollados tienen acceso a un mayor número de recursos y oportunidades, incluido el acceso al capital, servicios financieros y programas académicos, destaca Mastercard.

Pero hay excepciones

El índice señala dos excepciones clave de la tendencia positiva. En primer lugar, que los mercados desarrollados con condiciones propicias no son inmunes a los prejuicios culturales en contra del emprendimiento femenino. Japón muestra el mayor descenso de puntuación del índice (55,4 a 51,1, 46º), arrastrado por un descenso “significativo” en las tasas de actividad de las mujeres empresarias (-30,9). Este descenso podría atribuirse al discurso prevalente, donde se percibe a las mujeres como inferiores a los hombres, tanto en el ámbito social como en el corporativo.

En segundo lugar, al analizar el porcentaje de negocios propiedad de mujeres, el estudio muestra que la oportunidad para el emprendimiento no está necesariamente ligada con el ritmo del desarrollo económico del mercado. Las economías emergentes como Ghana (46,4%) –uno de los tres nuevos mercados añadidos al Índice junto con Malawi y Nigeria-, Uganda (33,8%) y Vietnam (31,3%), muestran una mayor tasa de propiedad de negocios, en comparación con los mercados más desarrollados. Las mujeres en estos países se ven impulsadas por la necesidad de sobrevivir, a pesar de la falta de capital financiero y acceso a servicios de apoyo.