Aida
'Aida' regresa al Teatro Real 20 años después. Javier del Real (Teatro Real)

El público del Teatro Real de Madrid recibió este miércoles con entusiasmo y emoción el regreso de la ópera Aida, de Guiseppe Verdi, dos décadas después de su última representación en el coliseo madrileño, lo que ha servido como homenaje y recuperación de la memoria del teatro el año que celebra el bicentenario y el vigésimo aniversario de su reapertura.

Una larga ovación ha puesto el broche final a la esperada puesta en escena de Aida, uno de los títulos más populares de la ópera y que durante un tiempo fue el preferido del público madrileño, que ha contado con la dirección musical de Nicola Luisotti y la dirección de escena de Hugo de Ana, encargado de readaptar el montaje que estrenó el Teatro Real en 1998 y al que ha dotado de cambios en la escenografía y el vestuario.

La puesta en escena se ha caracterizado por las múltiples capas de proyecciones combinadas en entramados y superposiciones, que se han sucedido de manera paralela al argumento de 'Aida', que intercala el desarrollo de un triángulo amoroso con el conflicto entre el poder, la religión y el pueblo.

En el reparto del estreno, el tenor estadounidense Gregory Kunde ha interpretado a Radamés con una fuerza que se ha incrementado a medida que avanzaba la representación de este montaje, al igual que ha ocurrido con Violetta Urmana, en el papel de Amneris, por el que ha arrancado aplausos y bravos tras caer el telón.

Más uniforme ha sido la interpretación de Liudmyla Monastyrska, que el público ha recibido con calor y aplausos al término de los diferentes duetos y arias, y que también ha conseguido el fervor del público, a quien también ha deleitado el coro del Teatro Real, protagonista junto a los principales cantantes de algunos de los momentos más álgidos de esta representación.

Del mismo modo, George Gagnidze, en el papel de Amonasro; Soloman Howard, como Rey de Egipto; y Roberto Tagliavini, como Ramfis, han sido aplaudidos con emoción, por lo que la puesta en escena de este montaje de 'Aida' ha recibido la aprobación notable en su conjunto.

Asimismo, han destacado las coreografías de este montaje, al que han dotado de gran dinamismo y que, entre elenco, orquesta, bailarines y actores ha contado con alrededor de 300 artistas para dar vida a una ópera que ha recibido el apelativo de "espectacular" entre los asistentes.

Al comienzo de la ópera, el Teatro Real ha dedicado la representación de Aida a Jesús López Cobos, quien fue director musical del coliseo madrileño entre 2003 y 2010 y que falleció el pasado viernes 2 de marzo en Berlín a los 78 años a causa del cáncer que padecía.

Además, durante los aplausos finales, el tenor Gregory Kunde ha pedido la ovación para el tenor Pedro Lavirgen, sentado en las primeras filas, a quien el Teatro Real ha querido dedicar esta reposición de Aida, ópera de la que se convirtió en uno de los grandes intérpretes del rol de Radamés.

Entre los rostros conocidos que han acudido a este estreno se encontraban el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, o la presidenta de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, Marta Rivera de la Cruz.

Aida, de Guiseppe Verdi (1813-1901), de la que se representarán 17 funciones entre el 7 y el 25 de marzo, llega al Teatro Real tras la puesta en escena de dos obras contemporáneas: Dead man walking, estrenada en el año 2000, y Street scene, una fusión de la comedia musical de Broadway, el jazz norteamericano y la tradición europea operística que subió a escena por primera vez en 1947.