Cientos de personas, la inmensa mayoría mujeres, se concentraron a medianoche en Madrid para dar comienzo a la huelga feminista con una cacerolada en la Puerta del Sol, donde se escucharon consignas como "aquí estamos las feministas".

El sonido de las cazuelas y sartenes que portaban las asistentes empezó como un leve rumor que fue aumentando de volumen según se acercaban las doce de la noche en el reloj de la Real Casa de Correos, iluminado de morado por el Día de la Mujer.

La convocatoria, la primera de una larga jornada de actos y concentraciones en toda España, tuvo un tono reivindicativo y festivo, sin pancartas ni banderas, pero donde algunas mujeres blandieron fregonas al aire.

"¡Qué viva la lucha feminista!" y "Ni una menos" fueron otros de los gritos feministas, compartidos por mujeres de todas las edades ante el silencio cómplice de muchos hombres que se sumaron a la cacerolada.

El acto que se desarrolló sin incidentes y con poco presencia policial, con unos agentes que se limitaron a controlar el escaso tráfico en el kilómetro cero de la capital.

Previamente, unas 200 personas, también mayoritariamente mujeres, se habían congregado de manera espontánea desde las 22.00 horas en los alrededores de la Puerta del Sol protagonizando sentadas en la Plaza de la Villa y en la Plaza Mayor, un lugar donde hace siglos "se quemaba a mujeres", como recordó alguna de las asistentes.

Minutos antes de medianoche se dirigieron a la Puerta del Sol para secundar la cacerolada que dio inicio al Día de la Mujer más reivindicativo de la historia de España y que celebrará también en Madrid su principal manifestación, desde las 19.00 horas, arrancando en Atocha y con destino a Plaza España.