Retrete
Un retrete a la espera. GTRES

 L. C., de 24 años, fue arrestado por la policía de Harlow, en el condado de Essex (Reino Unido) hace casi dos meses.

El hombre estaba acusado de narcotráfico y la policía creía que se había tragado parte de la droga durante el arresto. Solo tenían que esperar, pero el presunto traficante se negó a defecar. La situación se alargó y se convirtió en algo cada vez más perjudicial para su salud.

Sin embargo, L. C. aseguró a su abogado que "prefería morir" antes de ir al baño cuando llevaba ya 38 días bajo custodia policial, según Metro.co.uk.

Pese a que los oficiales solicitaron en siete ocasiones una extensión para poder mantenerlo bajo custodia, 47 días después perdieron la esperanza de que fuera a expulsar las drogas y decidieron, este miércoles, ponerlo en libertad para que fuera al hospital.

El subdirector de la policía, BJ Harrington, aseguró que el caso de L. C. era "altamente inusual".

"Sobre las bases de la evidencia médica, en este caso es más apropiado, tanto para el interés de L. C. como para el de la justicia, garantizar que reciba el tratamiento hospitalario que necesita", señaló Harrington.

El subdirector añadió además que "cuando se sospecha que los detenidos ingieren u ocultan drogas dentro de su cuerpo, debemos equilibrar la supervisión de su bienestar y garantizar que se consigan todas las pruebas que garanticen la posibilidad de enjuiciamiento. Pese a que en algunas situaciones eso suponga la continuada detención de un sospechoso".