Jordi Gual. Presidente CaixaBank en Forinvest
Jordi Gual. Presidente CaixaBank en Forinvest EUROPA PRESS

El presidente de Caixabank, Jordi Gual, ha señalado este miércoles que la banca debe "afrontar con valentía y rapidez" la "amenaza" que puede suponer la llegada al sector de las 'Big Tech', grandes tecnológicas con una amplia gama de clientes como Facebook o Amazon.

Frente a ellas, y consciente de que "después de la salud, la situación financiera de su cuenta es lo más impotente para las familias", Caixabank apuesta por "estar cerca del cliente", establecer una relación de confianza y ofrecer una "amplia gama de servicios con asesoramiento personalizado".

Gual ha realizado estas declaraciones durante su intervención en la inauguración de la undécima edición del foro de 'networking' financiero-empresarial Forinvest que se celebra en Feria Valencia, donde ha pronunciado la conferencia 'Repensando la banca'. El conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, ha sido el encargado de presentarle.

En su discurso, Gual ha asegurado que "Caixabank está enfrentando con éxito el reto tecnológico porque pone en el centro a las personas y tiene en cuanta que tras la salud, su cuenta es lo más importante". Así, ofrece a sus clientes "valores de toda la vida: confianza, excelencia/calidad y compromiso", con el objetivo de crear "relaciones a largo plazo" tanto con sus clientes como con sus empleados".

"La tecnología es importante pero las personas lo son más", ha subrayado el presidente de Caixabank. No obstante, ha dejado claro que Caixabank ha sido siempre "precursor" en el cambio tecnológico, líder en el mercado digital español. Una posición a la que ha llegado "con la cabeza fría", ha dicho.

UN MARCO CON "CLAROSCUROS"

Además, del cambio tecnológico, Gual ha señalado otros factores que obligan a "repensar" la banca y ha apuntado a los "exigentes" tipos de interés prácticamente nulos o incluso negativos de los últimos años. Las entidades financieras deben "ser capaces de desarrollar modelos de negocio robustos" ante este entorno, ha subrayado.

De hecho, esta caída de la rentabilidad de los créditos ha llevado una "reestructuración" del sector que se ha visto obligado a reducir entidades, número de oficinas y empleados, tras una primera década desde el año 2000 en la que "se expandió quizá excesivamente". Ahora, la situación exige una "concentración del sector".

El presidente de Caixabank ha advertido también de que el marco regulatorio ha "cambiado drásticamente desde la crisis" y ha "aumentado los requisitos regulatorios de capital y liquidez" en un contexto de "gran incertidumbre, de no saber cuando llegaba el punto final". En todo caso, ha dicho, hay que "saber convivir" con estas nuevas normas.

En este punto ha hecho referencia a normas como el MIFID que pese a tener el "objetivo loable" de proteger al consumidor, "el demonio está en los detalles" y a veces, "el exceso de información lleva a la no información" y lleva a "claroscuros", ha lamentado.

LA PÉRDIDA REPUTACIONAL "DUELE"

Por otra parte, el presidente de Caixabank ha apuntado también a la necesidad de hacer frente a la pérdida de reputación del sector a raíz de la crisis, algo que en su caso les "duele de manera especial". En este sentido, ha defendido que Caixabank siempre ha estado "comprometida con la sociedad" y le "duelen las consecuencias de la gran burbuja y su estallido, que han dañado la reputación del sector".

Gual ha achacado esta situación a "las carencias en el gobierno de las entidades, a la venta incorrecta de productos y a la percepción de que los fondos públicos se utilizaron para rescatar a las entidades financieras cuando era para rescatar a los depositantes". También ha apuntado a la "mala gestión, a la falta de transparencia e integridad, a un entorno de políticas ultralaxas y a una insuficiente e imperfecta supervisión". El objetivo prioritario ahora es "restablecer la confianza", ha concluido.

Consulta aquí más noticias de Valencia.