Sardinas al horno
Una plato de sardinas españolas al horno. LA GULATECA

Portugal y España se han salvado del cese total y prolongado de las capturas de sardina ibérica durante los próximos 15 años, tal y como recomendó el año pasado el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) debido a la escasez de ejemplares de esta especie.

Karmenu Vella, comisario europeo de medio ambiente, asuntos marítimos y pesca, envió ayer una carta a los ministerios del ramo luso y español que acepta la propuesta de ambos países para recuperar el estado biológico de la sardina, mantener la actividad de la flota y evitar el cierre de la pesquería dedicada a estas capturas.

"Se ha mejorado el plan de gestión de la sardina con medidas concretas", felicita el comisario en la misiva a la que ha tenido acceso el diario 20minutos y en la que se plasma el "apoyo" a los Gobiernos de ambos países que temían una suspensión total de las capturas.

La propuesta de la ministra Isabel García Tejerina y de su homóloga lusa Ana Paula Vitorino consistía en evitar el cierre pesquero con una reducción de la cuota pesquera para la sardina atlántica de 17.000 a 14.600 toneladas (un 14,1% menos) dividida en dos tramos: una campaña de mayo a julio con 7.300 toneladas de captura y una segunda, del mismo volumen, desde agosto hasta octubre.

A la Comisión Europea le ha parecido una propuesta "razonable" que no solo salva las capturas de sardinas en el Golfo de Cádiz y en las aguas gallegas para disfrute del consumidor, sino que alivia la preocupación de unos 9.000 pescadores que, según datos del ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, viven directamente de esta especie.

"Es verdad que habrá una ligera reducción de la cuota, pero es un resultado óptimo y que tranquiliza a nuestra flota si lo comparamos con la amenaza que existía de cerrar durante 15 años la pesquería para recuperar el stock de esta especie. Aquel planteamiento no era viable ni solvente", afirma Alberto López-Asenjo, secretario general de Pesca, que anima a la flota a "preparar sus barcos para empezar a faenar desde el 1 de mayo".

Pesca de sardina por un buque español (MSC)

López-Asenjo se refiere al informe que el ICES emitió el año pasado y que recomendaba una moratoria absoluta en la sardina atlántica durante 15 años por la preocupante caída de su biomasa. "Ni siquiera con su actual nivel de reproducción se alcanzaría el mínimo exigible para reanudar la pesca”, dijo entonces el organismo. Su análisis no es vinculante. Pero sí alarmante porque estimaba que las reducción de capturas no habían servido de mucho.

España, tras conocer aquel análisis, lamentó que elegiese la probabilidad más rigurosa de un abanico más amplio de opciones. Así que junto a Portugal se remitió el pasado 14 de febrero un plan alternativo a la Comisión Europea, que es el que ahora ha aprobado el comisario maltés Vella.

De esas 14.600 toneladas que van a poder capturarse en dos fases este año, dos tercios le corresponden a Portugal y el tercio restante (unas 9.730) a la flota española. El plan, sin embargo, tiene una pega. Para poder acceder a la segunda fase, el ICES debe comprobar que la biomasa de sardinas se ha incrementado un 10% respecto al año pasado. El Gobierno español cree que no supondrá un problema porque esa recuperación "ya se ha producid"o.

"Los primeros indicadores y las simulaciones realizadas por nuestros biólogos son francamente esperanzadores y constatan ya una recuperación que supera ese 10%", apunta López-Asenjo sobre una especie que se cuantifica actualmente en 70.000 toneladas, la mitad de las 140.000 que se llegaron a estimar antes del declive de la especie y que se impone volver a alcanzar en 2023, dentro de cinco años.

Los Gobiernos español y portugués enviarán en breve al ICES una petición conjunta para que evalúen su plan, pero no creen que el Consejo —pese a que hace unos meses propusiese una moratoria completa— vaya a rechazarlo. "Sería inaudito y la primera vez en 90 años que el ICES tomara ese decisión en base a la información le proporcionan investigadores de varios países", dice el secretario español de Pesca. "Como mucho podría pedir una inspección más reforzada, pero eso no se ha producido nunca y sería tan excepcional como anacrónico".