El banquillo con los acusados y sus letrados.
El banquillo con los acusados y sus letrados. EUROPA PRESS

Los veintiocho años de prisión que en su conjunto solicitaba el fiscal para cuatro individuos de origen georgiano detenidos en Valladolid en agosto de 2017 por asaltar viviendas mediante el método conocido como el 'bumping' han quedado finalmente rebajados a un total de 13 años de privación, gracias al acuerdo alcanzado por los encausados y la acusación pública.

La sentencia de conformidad pactada ha hecho innecesaria la celebración del juicio previsto este miércoles en la Sección Cuarta de la Audiencia de Valladolid, cuyo presidente ha dictado 'in voce' el fallo que impone a Daviti L. y Davit S. penas de tres años de prisión por delito continuado de robo con fuerza en casa habitada, junto con otros seis meses más de privación de libertad por falsedad en documeto oficial y multas de 540 euros.

En ambos casos, el acuerdo incluye la obligación de cumplir doce meses de prisión, de los tres y medio aceptados, tras lo cual serán expulsados de España y no podrán regresar durante al menos seis años, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Los otros dos condenados, Gagi K. y Nika T, también por delito de robo continuado con fuerza en casa habitada, se han conformado cada uno con tres años de cárcel, con cumplimiento efectivo de nueve meses y sustitución del resto por su expulsión del país por un periodo de cinco años.

Además, los cuatro, a quienes se aplica la atenuante de reparación del daño y la analógica de drogadicción, habrán de indemnizar con 1.880 euros a la propietaria de uno de los pisos en los que penetraron y del que se llevaron distintas joyas.

El acuerdo supone una sustancial rebaja respecto de las penas inicialmente solicitas para los cuatro desvalijadores, que se exponían a condenas de entre siete y seis años de prisión.

La detención de los cuatro fue practicada el día 3 de agosto del pasado año por agentes de la Policía Nacional cuando dos de ellos, Davit S. y Gagi K, se encontraban dentro de un turismo en la calle Tres Amigos y los otros dos, Daviti L. y Nika T, se habían dispuesto en las inmediaciones en actitud vigilante, pues se hallaban a punto de asaltar algunos de los pisos de varios edificios cercanos.

Portaban numerosos útiles y herramientas de las que se utilizan para acceder a los domicilios a través del método 'bumping' que consiste en introducir en el cilindro de la cerradura una llave manipulada y golpear la misma con el fin de hacer "bailar" los pistones para que salten simultáneamente, permitiendo el giro de la llave y por tanto la apertura de la puerta.

El 'modus operandi' consistía en desplazarse desde Madrid, donde residían, en vehículos de alquiler y una vez en Valladolid se dedicaban a entrar en los edificios mediante el uso de un plástico rígido y transparente que utilizaban para abrir el resbalón de la puerta del portal.

MARCABAN LAS PUERTAS

Ya dentro, los detenidos marcaban con unos pequeños testigos aquellas puertas provistas con cerraduras para llaves del tipo multipunto y regresaban uno o varios días después para comprobar si los artilugios instalados seguían allí colocados, pues en caso afirmativo suponía que esas viviendas estaban vacías y podían ser saqueadas sin peligro de ser sorprendidos.

En el momento de la detención, la policía les ocupó varios relojes y 11.200 euros, parte de lo cual se encontraba escondido en el chasis del techo de una furgoneta con la que se desplazaban y que tenían aparcada por las inmediaciones de lugar donde fueron detenidos.

Los investigadores de la Brigada Provincial de Policía Judicial les creen autores de, al menos, cuatro robos que se habían perpetrado en Valladolid por aquel entonces, uno de ellos en una vivienda sita en el número 4 de la calle General Francisco Ramírez, donde supuestamente se apoderaron de joyas por valor de 1.880 euros.

El día de la detención, los cuatro procesados tenían ya marcadas distintas viviendas en las calles Tres Amigos y Francisco Suárez.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.