Partitura de Aida, 1888
Partitura de Aida: opera in quattro atti versi di A. Ghislanzoni; musica di G. Verdi;  [riduzione di Luigi Rivetta], ca. 1888. MP/874, Biblioteca Nacional de España BNE

La historia de Aida es la de una ópera que a punto estuvo de no escribirse, y una vez escrita, a punto de no estrenarse. Su origen comienza en El Cairo donde en 1869 se había inaugurado un teatro de ópera italiana con una obra de Giuseppe Verdi: Rigoletto. El virrey Ismaíl Bajá, gran admirador del compositor y partidario de la cultura europea, pensó inmediatamente en él como la persona idónea para crear una ópera conmemorativa para la futura apertura del canal de Suez. Sin embargo, el italiano se hizo de rogar durante mucho tiempo (malas experiencias tras el estreno de Don Carlo en París tuvieron la culpa de estas reticencias).

Finalmente aceptó, tras leer el maravilloso libreto de Camille du Locle, y se puso manos a la obra. Pero continuaron los obstáculos. Los decorados y el vestuario se habían encargado a la Ópera de París, sin embargo, no hubo ninguna posibilidad de sacarlos de la ciudad ya que estaba cercada por los prusianos. Afortunadamente en septiembre de 1871 se firmaba el tratado de paz y El Cairo pudo engalanarse para el estreno.

Ocurrió el 24 de diciembre de 1871. Verdi, que por cierto había cobrado 150.000 francos de oro por el encargo -los honorarios más altos de la historia de la música hasta esa fecha-, no asistió. Se enteró por un telegrama del extraordinario éxito de la obra. El 7 de febrero de 1872 la ópera se estrenaba también en Milán y era recibida con el mismo entusiasmo. La fiebre por el Antiguo Egipto no hacía más que empezar.

Al mismo tiempo que Aida regresa al Teatro Real de Madrid tras 20 años sin programarse –se realizarán 17 funciones entre el 7 y el 25 de marzo- una colaboración con la Biblioteca Nacional de España nos permite realizar un viaje nostálgico a la época en que Verdi la compuso, gracias a una exposición que reúne varios objetos de memorabilia entre los que se encuentran libros, partituras, grabados y fotografías.

Aida: el Egipto imaginado, que podrá visitarse hasta el próximo 27 de mayo, se pueden encontrar una partitura de bolsillo en alemán, fechada en 1888, una tarjeta de abono del Teatro Real de 1850, un libreto de la ópera en cuestión de 1874, un retrato de Verdi, una carta náutica del Canal de Suez (1881), el cartel de la versión cinematográfica de Aida (1953), protagonizada por una jovencísima Sofia Loren que puso imagen a la voz de la soprano Renata Tebaldi; la litografía Jardín de L'Harmonie (Henry Emy, 1871), la fotografía del compositor realizada en 1862 por Disdéri, y una carta de Verdi al tenor Fraschini de 1862.

Entre otras curiosidades, se muestran documentos del viaje de Verdi a Madrid en 1863, así como una interesante carta en la que comenta los preparativos de su estancia. Igualmente, se pueden ver fotografías de Auguste Mariette, una de las figuras esenciales de la egiptología, que estuvo detrás del proyecto de la ópera diseñando sus decorados y vestuario.