Donald Trump y Stefan Lofven
El presidente de EE UU, Donald Trump, saluda al primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, en la Casa Blanca. MICHAEL REYNOLDS / EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este martes su plan de imponer fuertes aranceles a las importaciones de acero y aluminio y advirtió de que podría establecer un "gran impuesto" a la Unión Europea (UE) por no tratar bien a Washington en lo relativo al comercio.

"La Unión Europea no nos ha tratado bien, ha sido particularmente dura con Estados Unidos", declaró Trump en una rueda de prensa junto con el primer ministro sueco, Stefan Löfven. Trump agregó que hasta ahora "se ha tratado de una situación muy, muy injusta". "Estoy aquí para defender a nuestros trabajadores. Vamos a poner aranceles", insistió sobre su polémica propuesta de gravar con un 25% las importaciones de acero y un 10% las de aluminio, algo que ha hecho sonar alarmas de guerra comercial.

"Nos hacen casi imposible hacer negocios con ellos y, sin embargo, envían sus automóviles y todo lo demás a Estados Unidos", sostuvo el mandatario. "Pueden hacer lo que quieran, pero si lo hacen, impondremos un gran impuesto de un 25 % sobre sus automóviles, y créanme que no lo harán por mucho tiempo", subrayó.

Tras sus duras palabras contra la UE, Trump mostró un tono más conciliador con México y Canadá, con quienes actualmente renegocia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). "Si somos capaces de llegar a un acuerdo con Canadá y México en TLCAN, no habrá razón para los aranceles", reiteró el presidente estadounidense.

Aunque en un principio la propuesta de aranceles era de carácter general, en los últimos días se ha abierto la posibilidad de que el Gobierno estadounidense la redefina e incluya excepciones para algunos países.

A mediados del mes de febrero, el Departamento de Comercio de Estados Unidos instó a la Administración a imponer un arancel de al menos un 24% sobre las importaciones de acero a cualquier país del mundo o, en su defecto, una cuota del 53% sobre la compra de este material desde EE UU en doce países, incluidos China o Brasil.

En este sentido, la oficina comercial señaló que el presidente debía tomar una decisión antes del 11 de abril de 2018, para cuando podrá haber asumido las recomendaciones o incluir modificaciones como el ajuste de los porcentajes.