Gary Oldman y Donya Fiorentino
Gary Oldman y Donya Fiorentino en una imagen de archivo. GTRES

Donya Fiorentino, exmujer de Gary Oldman, acusó a la Academia de premiar "no solo a uno, sino a dos maltratadores" en su 90ª edición. El intérprete, que acaba de ser reconocido como Mejor actor por su papel en El instante más oscuro, recibía este lunes dichas acusaciones por parte de su exesposa, con quien estuvo casado cuatro años y que en 2001 ya lo acusó de abusar física y emocionalmente de ella.

"Felicidades, Gary, y felicidades a la Academia por otorgar no solo a uno, sino a dos maltratadores un premio Oscar", explicó Fiorentino en declaraciones al portal estadounidense TMZ. "Pensé que habíamos evolucionado. ¿Qué pasó con el movimiento #MeToo?", se preguntaba en referencia al que fuera su exposo, y al que acusó de agresión.

El actor negó las acusaciones y su representante explicó a través de un comunicado recogido por The Wrap que los reclamos de Fiorentino se hicieron durante una amarga batalla por la custodia de sus hijos. Fiorentino fue la tercera esposa del actor y afirmó en documentos judiciales que Oldman una vez la golpeó con un teléfono frente a sus hijos pequeños.

Además, acusó al actor de gastarse "más de 18.000 dólares en un fin de semana en hoteles en Nueva York, bebiendo varias botellas de vodka, whisky y vino por día, pagando prostitutas en su habitación del hotel y drogas". En ese momento se presentó un informe ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, pero la policía no presentó cargos contra Oldman.

Por otra parte, Fiorentino no atendió la llamada de los medios para tener la posibilidad de matizar sus palabras y poder explicar de quién se trata la segunda persona acusada de ser un maltratador y que también se llevó un galardón en los Oscar 2018. Diversos medios estadounidenses han aventurado que muy posiblemente se refería a Kobe Bryan, la estrella de la NBA que también fue acusado de violación y que se llevó el Oscar al mejor corto de animación con Dear Basketball

La respuesta de Oldman

Por su parte, el representante de Gary Oldman salió al paso de las acusaciones con las siguientes declaraciones: "Los movimientos Time's Up y Me Too son críticos y necesarios. En el caso de Gary Oldman, es una persona a quien están tratando de difamar (usando estos movimientos importantes como excusa) que a) ha sido absuelto, b) ha recibido acusaciones hechas por una exesposa durante una amarga batalla por la custodia, c ) tenía alegaciones hechas por alguien con serios problemas con las drogas en ese momento, y d) había presentado alegatos de alguien cuyo matrimonio anterior terminó con los mismos resultados".

"Desafortunadamente, las intenciones cruciales y dignas de este movimiento están dirigidas a hombres que son culpables de abusar de mujeres que han sido víctimas reales y serias. También es desafortunado que una mujer dispuesta a dañar a alguien con reclamos falsos utilice este movimiento como una cobertura conveniente para promover una venganza personal. Es mi más sincera esperanza y deseo que el movimiento, las publicaciones y los periodistas se tomen un respiro para reconocer la diferencia y no permitan que la causa sea mal utilizada como un instrumento de daño a personas decentes por personas con muy malas intenciones".