Operario trabajando en una fábrica.
Operario trabajando en una fábrica. EUROPA PRESS

Puede ser por una gripe, una gastroenteritis temporal, una situación de ansiedad o simplemente un mal día. El caso es que ese día no acudes al trabajo y no tienes una baja médica que lo justifique. Es solo un día. O quizás dos. En muchas empresas, un período en el que ni siquiera se requiere al trabajador un justificante oficial porque le obligaría a desplazarse al médico por una situación en la que, quizás, solo necesita reposo, cama y descanso.

En el argot laboral, a esto se le denomina "absentismo no justificado" y se eleva a 247.000 ausencias diarias a los puestos de trabajo en España, según un informe presentado este martes por Randstad. La agencia concluye, además, que estas bajas no previstas le cuesta a las empresas "unos 13.000 millones de euros", explica Valentín Bote, responsable del servicios de estudios de la firma de empleo temporal.

El absentismo injustificado se eleva ahora al 1,3% de las horas de trabajo, mientras que el absentismo total —cualquier tiempo no trabajado por causa distinta a festividades o vacaciones— es tres puntos mayor: asciende al 4,3%, unas 6,5 millones de horas laborales, provoca la ausencia de 820.000 personas a sus puestos y un coste anual de 50.200 millones a las empresas.

"Bajas médicas siempre se van a producir"

Pero claro, esa cifra incluye las bajas médicas. Y ese absentismo sí está justificado. "Mientras la salud no mejore al 100%, bajas médicas siempre se van a producir", matiza Luis Pérez, director de relaciones institucionales de Randstad, que cuantifica en 577.000 personas las que se encontraban cada día de baja en el tercer trimestre de año, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE que ha servido de base a Randstad para elaborar su informe.

El objetivo es reducir las otras. Las no justificadas. Y para hacerlo, primero debe identificarse por qué se produce este fenómeno que Randstad califica como "grave"  al provocar una pérdida de productividad en la empresa, un coste de sustituir al ausente, un sobreesfuerzo al resto de empleados y un empeoramiento del ambiente. "Todos hemos vivido situaciones en las que se produce un enrarecimiento en el trabajo por este motivo", dice Pérez.

La agencia identifica varias medidas para atajarlas. Algunas dependen de la empresa, como mejorar la prevención de riesgos laborales con planes para reducir el estrés y la presión psicológica en el trabajo. En otras se apela al Gobierno a legislar. "Debe realizarse un plan nacional contra el fraude y la economía sumergida, y mejorar la formación, la conciliación y la flexibilidad para acercarlas al estándar europeo", afirma el portavoz de Randstad.

La conciliación, recuerda Randstad, es el segundo factor más importante para elegir una empresas por parte de los trabajadores. "Con más flexibilidad horaria", añade Valentín Bote, "se podrían atender las necesidades que todos tenemos en nuestro día". Además, dice, con una mayor formación los trabajadores "conocerían mejor su labor, produciría un mayor desahogo en sus tareas diarias y reduciría el estrés laboral".

"En el momento más duro de la crisis económico el nivel de absentismo era inferior al actual pero, a pesar de que ahora ha crecido con la recuperación, apenas lo hace unas décimas", explica Bote. Algo que desmiente que ver peligrar menos tu puesto de trabajo provoque más bajas, digamos, fingidas.

Sectores y regiones, directamente relacionados

¿Y dónde se localiza más el absentismo? Para responder a esta pregunta no solo se debe usar un criterio geográfico, sino también sectorial. "La zona noroeste concentra los mayores niveles de absentismo, pero es importante la actividad económica en este análisis porque existen sectores como la industria en los que el absentismo afecta más", apunta Valentín Bote.

(Gráfico: Henar de Pedro con datos de Randstad)

De ahí que dos regiones como Castilla y León —con su industria automovilística— y País Vasco —con su siderurgia— sean las dos comunidades con mayor porcentaje de horas perdidas por bajas no justificadas, con un 1,9% y 1,7%, seis y cuatro décimas por encima de la media, respectivamente. Las autonomías con menor absentismo injustificado son Canarias (1,0%), Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid (1,1%).

Randstad ha analizado 78 sectores de actividad de la economía española —todos excepto la agricultura y los hogares como empleadores domésticos— y concluye que aquellos con más porcentaje de bajas no justificadas son la fabricación de vehículos (3,14%), refinado de petróleo (2,94%), servicio postal (2,66%) y actividades sanitarias (2,48%)... todas muy por encima del 1,3% de media general. A la cola y muy por debajo de ese promedio, en cambio, se encuentran la gestión de residuos (0,38%) y la construcción (0,42%).

Si tenemos en cuenta el absentismo total, que incluye también las bajas por motivos médicos, los sectores más afectados son otros: aquellos con un absentismo mayor serían las actividades de juegos de azar y apuestas (7,12%), la asistencia de hogar (6,93%), los servicios sociales (6,83%) y repite en este caso la fabricación de automóviles (6,83%). Las menos afectadas serían las actividades relacionadas con el empleo (2,14%), la edición y las telecomunicaciones (2,33% ambos).

Las 10 actividades con más absentismo injustificado Horas no trabajadas
Fabricación de vehículos 3,14%
Refinado de petróleo 2,94%
Postal y Correos 2,66%
Actividades sanitarias 2,48%
Fabricación de material de transporte 2,11%
Veterinaria 1,99%
Actividades profesionales, científicias y técnicas 1,99%
Programación, consultoría e informática 1,94%
Emisión radiofónica 1,86%
Investigación y desarrollo 1,83%