"Estamos en la tensa situación de trabajos intensos para garantizar como primer objetivo eliminar cualquier riesgo de contaminación ambiental y, por lo tanto, controlar primero y hacer desaparecer de las aguas cuanto antes todos los líquidos contaminantes -hidrocarburos-. Aunque está trabajándose con una intensidad grande, eso todavía no está resuelto".

Así lo manifestó este martes en unas declaraciones a los medios de comunicación en las que añadió que la siguiente fase sería continuar con los trabajos hasta que el Puerto esté, "como mínimo", como estaba antes de que llegaran las gabarras y los remolcadores.

Una vez conseguido esto, Morales hizo especial hincapié en que el Gobierno de Canarias debe impulsar el Puerto para no sólo ampliar la superficie de atraque, sino también conseguir que sea un recinto portuario "completamente seguro".

Respecto a posibles responsabilidades del incidente, el presidente del Cabildo indicó que, lejos especular, hay que esperar a que las investigaciones en curso esgriman qué responsabilidades hubo y cómo se pudo evitar para que no vuelva a ocurrir.

"Y será en ese momento -continuó- cuando se diga con claridad qué fue lo que pasó, cómo se pudo haber evitado y, por lo tanto, quiénes, si los hay, fueron responsables de esas circunstancias ya que era algo previsible porque el temporal no cogió por sorpresa a nadie".

Por su parte, insistió en que ahora no es el momento de buscar culpables, sino el de "arrimar el hombro" para que el Puerto de Gran Tarajal vuelva a ser el que era y convertirlo en más competitivo.