Sandulache, rumanos, prostitución
Sandulache, rumanos, prostitución EUROPA PRESS - Archivo

Once delitos de trata de seres humanos, once de prostitución coactiva, un delito de lesiones graves y otro de blanqueo de capitales son los delitos que la Fiscalía atribuye a los seis miembros del clan. Según el escrito del Fiscal llegaron a obtener, por estos hechos delictivos, un beneficio de 1.733.600 euros. Las penas para todos ellos suman un total de 617 años de cárcel.

Durante las sesiones anuladas del juicio se vivieron momentos muy duros con las declaraciones de la víctimas a las que amenazaban y maltrataban. Dos de las mujeres de nacionalidad rumana acusadas de formar parte de una red de trata de blancas relataron como tanto ellas -las acusadas de controlar al resto de chicas- como el resto de víctimas sufrieron "constantes golpes, palizas, amenazas, abortos forzados e incluso les obligaron a tragar dinero" por parte de los hermanos dirigentes del grupo criminal organizado.

Las chicas se presentaron ante la Magistrada como dos víctimas más del clan dirigido por los hermanos Cristian y Sebastián Sandulache, para los que el fiscal pide penas que suman 243 años de prisión. También se juzga a otros dos acusados integrantes del clan.

Una de las acusadas, a la que la Fiscalía le acusa de controlar al resto de chicas manifestó que si se le encargó esta misión fue porque era "supuestamente la novia de uno de los hermanos cabecillas de la trama" e indicó que si inicialmente cuando fue detenida declaró que ejercía la prostitución libremente fue porque "estaban en los calabozos con los otros acusados y pensaban que se tendrían que volver a casa con ellos".

La mujer señaló que ser la supuesta novia del cabecilla le suponía "más palizas y castigos" y para nada privilegios. Así ha narrado como después de cada paliza recibida era obligada a mantener relaciones sexuales con su agresor.

Entre los abusos y maltratos sufridos ha relatado como fue obligada a abortar en contra de su voluntad cuando estaba embarazada de quince semanas. Una cuestión que les pasó "a casi todas las chicas porque les obligaban a mantener relaciones con los clientes sin preservativo y sin someterse a ningún control médico".

VINO CON 19 AÑOS A ESPAÑA

La otra mujer acusada de controlar a las chicas una vez en los prostíbulos, A. relató que vino a España a los 19 con un novio para supuestamente trabajar en un bar de copas pero cuando llegó a Madrid ya le fue a recoger S. Sandulache, uno de los principales acusados que los trasladó a Oviedo. Una vez en la capital del Principado la obligaron a ejercer la prostitución en el club Delfo's con el resto de chicas ya que le dijeron "que tenía que pagar la deuda por lo que había costado su viaje.

"Les dije que yo no quería ejercer la prostitución pero me amenazaron de muerte, yo nunca me enteré de cuánto era el dinero que tendría que devolver", ha relatado la acusada que ha asegurado que le quitaron su documentación.

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