Mujer embarazada
Una mujer muestra su embarazo. GTRES

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) recomienda no usar retinoides orales (indicados para tratamientos dermatológicos, principalmente acné y psoriasis) durante el embarazo ni en mujeres con capacidad de gestación.

En España se encuentran comercializados diversos medicamentos de administración oral que contienen acitretina, alitretinoína e isotretinoína y de administración tópica con tazaroteno, que se usan en el tratamiento de distintas patologías de tipo dermatológico, según informa la Aemps en su web.

Tanto el riesgo de malformaciones congénitas asociado al uso de retinoides orales como el de efectos neuropsiquiátricos (depresión, ansiedad, cambios de humor o de comportamiento) se describen en las fichas técnicas y prospectos de estos medicamentos.

No obstante, el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) ha finalizado recientemente una revisión de la información disponible sobre estos riesgos que concluye que por vía oral "no se deben utilizar" durante el embarazo ni en mujeres con capacidad de gestación.

Para los aplicados por vía tópica, el informe señala que su absorción sistémica es prácticamente nula y no se considera que esta forma de administración se asocie con riesgo teratogénico (defecto congénito en el feto). No obstante, su aplicación excesiva podría aumentar dicha absorción, por lo que, como medida de precaución, el PRAC aconseja no utilizarlos en el embarazo ni en mujeres con capacidad de gestación.

Tomando como base estas conclusiones, la Aemps recomienda a los profesionales sanitarios extremar las precauciones para evitar la exposición de retinoides durante el embarazo, en concreto, establecer la administración oral solo en el caso de que se considere absolutamente necesario.

Además, pide que se informe detalladamente a las mujeres susceptibles de quedarse embarazadas sobre el riesgo de malformaciones congénitas y aborto espontáneo, así como las medidas preventivas que se deben adoptar durante el tratamiento y posteriormente.

Sanidad recomienda también que se asegure el uso de métodos anticonceptivos, tanto desde el inicio del tratamiento como a lo largo del mismo y durante un periodo tras su finalización, que va de un mes a tres años dependiendo del medicamento utilizado.

Recomienda, además, vigilar la posible aparición de síntomas o signos de alteraciones neuropsiquiátricas como cambios de humor o de comportamiento, en particular, en pacientes con antecedentes de depresión, y acudir al médico en el caso de que apareciesen.