Según ha informado el departamento vasco de Seguridad, tal y como se desprende de la denuncia recogida por la Ertzaintza, los hechos se produjeron la tarde del pasado sábado, en un domicilio ubicado en el barrio de Belaskoenea de Irun.

La Ertzaintza fue alertada de la presencia de una mujer que pedía auxilio desde la ventana de un domicilio. Desplazados hasta el lugar, y tras la intervención de los bomberos para facilitar la apertura de la puerta, los agentes atendieron a la supuesta víctima. Esta les informó que llevaba allí varios días encerrada por el dueño de la vivienda. Los ertzainas se hicieron cargo de la mujer, que fue trasladada a dependencias policiales con la intención de interponer denuncia.

Mientras se realizaban estas diligencias los agentes iniciaron las pesquisas conducentes al esclarecimiento del suceso. Para ello fue determinante la llegada del propietario a su domicilio tras regresar de viaje.

Éste refirió a los agentes que había alojado a la mujer en su casa de forma temporal mientras gestionaba el billete de vuelta a su país de origen, y que mientras él se ausentaba le había dejado las llaves de la vivienda.

Además, mientras se producía un careo entre ambos, el propietario se percató de que la mujer llevaba entre sus pertenencias varios artículos presumiblemente sustraídos de su domicilio. Entre ellos, la mujer portaba un ordenador portátil, varios teléfonos móviles y tarjetas bancarias, que el varón reconoció como de su propiedad.

A continuación, se procedió al arresto de la mujer por un delito grave de hurto. La detenida, de 40 años de edad, fue puesta a disposición del juzgado de guardia de Irun, una vez finalizadas las diligencias policiales.

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