Un 59% de las trabajadoras cántabras con una jornada a tiempo parcial, en concreto 15.454, buscaban al término del año pasado un empleo a jornada completa, el triple que los varones en la misma situación (4.764), pese a que en la región hay casi 15.000 empleos femeninos menos (111.209 mujeres ocupadas por 125.846 hombres).

Así se pone de manifiesto en un informe elaborado por la Secretaría Para la Igualdad de UGT con motivo de la conmemoración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora sobre el que ha informado este lunes el sindicato.

Según este informe, Cantabria superó por primera vez el año pasado los 26.000 empleos femeninos a jornada parcial (26.371), un 32,5% ó 6.475 más que los 19.896 registrados en los inicios de la crisis económica en 2007, lo que implica el mayor incremento porcentual del país por delante de Asturias (+26,83%) y Galicia (+23,02%), según la Encuesta de Población Activa (EPA).

En España, al término de 2017 había más de dos millones de mujeres con un empleo a jornada parcial (2.066.925), casi un 10% más que en 2007 (+180.025), período en el que el empleo a jornada completa femenino se ha reducido en un 2% (-134.075), la mitad que en Cantabria donde se han perdido 4.816 empleos de mujeres a jornada completa (-5,37%).

El informe de UGT precisa que el significativo aumento del empleo a tiempo parcial femenino en Cantabria en los últimos diez años se asienta principalmente en la denominada parcialidad involuntaria, aquella no deseada por la trabajadora porque de hecho busca una jornada completa.

En el año 2007, un 36,4% de las 19.896 mujeres cántabras con una jornada parcial buscaban otro empleo a jornada completa, en concreto 7.244, un 113% ú 8.210 menos que las contabilizadas al cierre del año pasado, según el informe, que matiza que el empleo parcial involuntario de la región se ha triplicado también en los varones desde entonces (de 1.654 a 4.764), aunque tres de cada cuatro empleos de este tipo siguen correspondiendo a las mujeres.

En España, la parcialidad involuntaria ha repuntado desde 2007 un 87%, con más de medio millón (+537.200) de trabajadoras a tiempo parcial más que buscan un empleo con una jornada completa (de 615.775 a 1.152.975).

SÓLO UN 9% NO QUIEREN AMPLIAR SU JORNADA

Para la responsable regional para la Igualdad y Protección Social de UGT en Cantabria, Asunción Villalba, el empleo a jornada parcial sigue siendo una de las referencias principales de la discriminación que sufren las mujeres en el mercado laboral porque, pese a que se ha triplicado en los hombres, las mujeres siguen acaparando el 76% de todo este tipo de empleo y apenas un 9% de ellas lo hacen de manera voluntaria porque en realidad no quieren una jornada completa.

En este sentido, el informe de UGT aclara que, según las últimas estadísticas de la EPA sobre los motivos por los que se desarrolla la jornada parcial (año 2016), sólo 2.000 de las 22.000 mujeres cántabras contabilizadas en ese momento con este tipo de jornada manifestaban claramente que la preferían a una jornada completa.

El informe puntualiza al respecto que mientras únicamente un 9% de las cántabras tienen una jornada parcial de manera voluntaria, otro 19% (4.168) la tienen porque el cuidado de personas adultas, niños o dependientes y otras obligaciones familiares las impide acceder a un empleo con jornada completa, casi cinco veces más que los hombres en el mismo concepto, ya que sólo 282 varones (el 3,8% de todos los que tienen jornada parcial) alegaban los mismos motivos.

La conclusión, según Villalba, es que en Cantabria una de cada cuatro mujeres trabajadoras tiene un empleo a jornada parcial (el 23,7% del total) y que las mujeres acaparan tres de cada cuatro de estos empleos, cuando en los hombres representa menos del 7% de todo el empleo masculino.

A su juicio, "en un contexto como el actual, donde el empleo precario está creciendo a niveles máximos desconocidos hasta ahora, la jornada parcial y el empleo muy temporal siguen teniendo más rostro de mujer que nunca con todo lo que esto conlleva para el futuro en su carrera profesional, sus bases de cotización a la Seguridad Social y, ni que decir tiene, en sus prestaciones por desempleo o en la pensión de jubilación".

"Las mujeres están condenadas a la pobreza laboral en el presente y en el futuro", puntualiza la responsable regional de igualdad de UGT.

HASTA 14 HORAS SEMANALES MÁS AL HOGAR Y LA FAMILIA

Según el informe, la desigual distribución por sexos del empleo a tiempo parcial en el mercado laboral provoca que sólo en Cantabria las mujeres destinen casi cuatro horas menos a la semana que los hombres en el trabajo remunerado (29 por las 32,62 horas de los varones) y, por el contrario, empleen casi 14 horas semanales más al hogar y la familia.

Según la Encuesta de Empleo del Tiempo del Instituto Nacional de Estadística (INE), reproducida en la publicación Mujeres y Hombres desde la Perspectiva de Género en Cantabria 2017 que edita el Gobierno regional, las mujeres destinan una media de 30,03 horas semanales al hogar y la familia, el doble que los hombres (14,14 horas).

El sindicato recuerda además que la gran mayoría de las excedencias y permisos laborales para el cuidado de hijos, familiares o por maternidad siguen teniendo a las mujeres como principales destinatarias, con las consecuencias que ello conlleva en la interrupción de su carrera profesional.

En Cantabria, las mujeres acaparan el 96% de las excedencias por cuidado de hijos (255 de 270), el 76% de las solicitadas para el cuidado de familiares (89 de 109) y el 98% de los permisos por maternidad que sus parejas pueden compartir (3.060 de un total de 3.161)

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