Mujer trabajando, conciliación, calle, trabajo
Mujer trabajando, conciliación, calle, trabajo EUROPA PRESS - Archivo

Todas ellas se enfrentan a un mayor riesgo de exclusión social, por diferentes circunstancias: discapacidad, edad avanzada, responsabilidades familiares no compartidas y/o una situación de violencia de género.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, "históricamente, las mujeres han tenido que enfrentar mayores obstáculos para acceder al mercado laboral, debido a 'tics' culturales relacionados con la maternidad, el liderazgo y otros prejuicios y estereotipos".

El hecho de tener una discapacidad o más de 45 años "se convierte en una dificultad añadida, incrementando el riesgo de exclusión de las mujeres desempleadas". Precisamente, "el empleo se convierte en el factor fundamental de inclusión, en la única herramienta capaz de dotar de la autonomía y realización suficientes como para que estas mujeres normalicen su situación y tengan una vida plena".

SITUACIÓN DE LAS MUJERES RIOJANAS

Según el informe AROPE (at risk of poverty and inclusión), elaborado por EAPN, un 27,9 por ciento de las mujeres en España se encuentra en situación de riesgo de exclusión o pobreza. Este porcentaje se eleva cuando las mujeres tienen edad laboral, hasta un 30,9 por ciento.

Para extrapolar estos datos a La Rioja, hemos partido de su tasa de exclusión o pobreza general (17,4 por ciento). En el caso nacional, el porcentaje general coincide con el femenino. Así pues, tomando como punto de partida que este 17,4 por ciento sería la tasa de exclusión o pobreza de las mujeres riojanas, podemos concluir que la cifra se eleva hasta el 19,3 por ciento en el caso de las que tienen edad laboral, si elevamos este porcentaje en la misma proporción que crece el nacional (del 27,9 por ciento al 30,9 por ciento, es decir, un 11 por ciento).

Pero, ¿qué personas se consideran en riesgo de pobreza y exclusión, según AROPE? Aquéllas que cumplen, al menos, uno de los siguientes criterios:

Vivir en un hogar con una renta inferior al umbral de la pobreza (el 60 por ciento de la mediana de la renta nacional, fijada en 2016 en 684 euros mensuales).

Estar en privación material severa, no pudiendo afrontar, al menos, 4 de los siguientes gastos: vivienda, calefacción, vacaciones, alimentación básica, gastos imprevistos, teléfono, televisor en color, lavadora o automóvil.

Vivir en un hogar con baja intensidad de trabajo (inferior a 0,2), definida como la relación entre el número de meses trabajados por todos los miembros de la unidad familiar y el número total de meses que podrían trabajar, como máximo, todas las personas en edad laboral de dicho hogar.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: "aunque el desempleo sólo se menciona en el último de los 3 indicadores, es el desencadenante de todas las situaciones de pobreza y exclusión social.

No parece aventurado señalar que, en este 19,3 por ciento de mujeres en riesgo de pobreza o exclusión social, en edad laboral, predominan las desempleadas, aquellas que trabajan en situación irregular (sin contrato) o inactivas, con habilidades para el empleo, pero que no trabajan por cuestiones culturales (discapacidad) o responsabilidades familiares".

La mujer mayor de 45 años ha ganado un importante protagonismo en el mercado laboral durante la última década en La Rioja. Así, si en 2007 se contabilizaban 1.300 desempleadas de este grupo de edad, 2017 se cerró con 4.300, lo que supone un incremento del 231 por ciento.

Con todo ello, observamos cómo el porcentaje de mujeres mayores de 45 años (43,3 por ciento) tiene un peso mucho mayor sobre el total que hace una década, cuando representaban el 23,8 por ciento del total de desempleadas.

Consulta aquí más noticias de La Rioja.