Justo un año después de su último concierto en Madrid, Fito & Fitipaldis se reencontraron anoche con las 15.000 personas que abarrotaban el Palacio de los Deportes de la Comunidad en un concierto largo, intenso y vibrante que ha sido el penúltimo de la gira de su último disco, Por la boca vive el pez.

La gira del bilbaíno y su banda, que comenzó el 3 de noviembre de 2006 en Oviedo, iba a terminar con una única actuación en Madrid programada para el día 30, pero dado que las entradas para esta fecha se agotaron en poco tiempo, la organización dispuso una nueva actuación para el día 29, para la que tampoco quedaban localidades.

Más de cien conciertos

Desde que en noviembre del año pasado iniciasen su gira, Fito & Fitipaldis han ofrecido más de 100 conciertos y han recorrido ciudades como León, Valencia, Alicante, Vigo, A Coruña, Logroño, Santander, Barcelona, Mallorca, Huesca, Zaragoza, Las Palmas y Madrid, donde ya actuaron los días 28 y 29 de diciembre de 2006.

Justo un año más tarde, el grupo ha vuelto al recinto madrileño para ofrecer de nuevo un repertorio que sobre todo combinó los temas de sus últimos álbumes, "Por la boca vive el pez" (2006) y "Lo más lejos, a tu lado" (2003), pero en el que también sonaron algunas de las canciones de sus dos primeros trabajos: "A puerta cerrada" (1998) y "Los sueños locos" (2001).

Quique González, telonero

Tras una espera amenizada por la música del cantante madrileño Quique González y su nueva banda, La aristocracia del barrio, Fito y sus Fitipaldis abrieron el concierto con "Un buen castigo" -perteneciente a su anterior álbum- y con dos de las canciones de su nuevo trabajo: "Viene y va" y "Por la boca vive el pez". "Es increíble cada vez que volvemos a esta tierra", dijo Fito antes de continuar con "Whisky barato", "Donde todo empieza", "Me equivocaría otra vez", "Como pollo sin cabeza" y la versión del tema de Los Rebeldes "Quiero ser una estrella" que incluyeron en "Lo más lejos, a tu lado" y que anoche el bilbaíno cantó de espaldas al público.

Tras ella, Fito, con su inseparable boina y su cigarro siempre encendido, invitó a subir al escenario a su amigo Quique González, que había ejercido de telonero poco antes y que a dúo con Fito cantó "Cerca de las vías", la única canción del segundo álbum del bilbaíno -"Los sueños locos"- que sonó.

Repaso a sus primeros discos

Más suerte corrió su primer trabajo, "A puerta cerrada", del que, tras un pequeño descanso, Fito ofreció sentado junto a todos sus músicos un pequeño bloque que incluyó "Rojitas las orejas", "¡Qué divertido!" y "El funeral", que cerraba su debut y que en esta ocasión también cerró este bloque. Tras él, Fito volvió a ponerse en pie para tocar la versión del tema de Extremoduro "Deltoya", recuperar "Trozos de cristal" -otra de las canciones de su primer disco- y presentar al público a algunos miembros del equipo técnico y a sus nuevos Fitipaldis.

Sólo el saxo Javi Alzola -que lleva 15 años junto a Fito- permanece en la nueva formación, a la que el año pasado se incorporaron el guitarrista Carlos Raya, el bajista Candy Caramelo, el batería José "el niño" Bruno y el teclista Joserra Senperena. Tras las presentaciones, Fito interpretó "La casa por el tejado" y "Medalla de cartón" y se despidió antes de los bises con "Soldadito marinero", una de las canciones más coreadas por un público que cantó y se mantuvo muy animado en todo momento.

Intenso concierto

Los bises se inauguraron con una versión tocada únicamente por Fito y Carlos Raya del "Abrazado a la tristeza" de Extrechinato y Tú, el grupo que en 1996 formaron Roberto Iniesta de Extremoduro, Iñaki Antón de Extremoduro y Platero y Tú, y Fito, que también tocó durante años con Platero y Tú. Tras casi dos horas y media de concierto, el músico, que recibió el pasado mes de octubre un Disco de Diamante por la venta de más de un millón de discos al frente de los Fitipaldis, se despidió de su entregada audiencia con "Esta noche" y "Acabo de llegar".