Bebé
Una madre acaricia a un recién nacido. GTRES

Una mujer de Texas que no podía tener hijos ha logrado cumplir su sueño de ser madre gracias a un útero trasplantado de una donante viva. Es el segundo caso con éxito que se da el mundo, pero el primero del que se saben algunos detalles, informa El País.

La intervención se llevó a cabo en el Centro Médico Universitario Baylor de Dallas, y la bebé nació sana y salva. "Es importante quedarse embarazada y sentir cómo crece dentro de ti".

Estas intervenciones están dirigidas a mujeres que han nacido con el útero dañado o que lo han perdido, bien sea por cirugía o por accidente. Hasta ahora, estas mujeres sólo podían recurrir a la gestación subrogada o a la adopción.

El primer caso ocurrió en Suecia en 2014 y ahora, en Estados Unidos. La intervención no ha estado exento de polémica, ya que algunos expertos creen que es un tratamiento muy costoso y dificultoso para solucionar algo que no pone en riesgo la vida. El Centro Médico Universitario Baylor de Dallas asegura en cambio que tiene "un efecto profundo en la salud y bienestar de las mujeres y de sus parejas".

La extirpación del útero sano de la mujer viva duró cinco horas. La donante ya había tenido hijos y quería ayudar a otra mujer. Al mes del trasplante, la receptora tuvo su primera menstruación, dato positivo que llevó a los doctores a transferir un embrión al órgano trasplantado. La gestación fue bien, pese al tratamiento con inmunodepresores para evitar el rechazo al útero. Eso sí, ella no sentía contracciones porque los nervios del órgano trasplantado no estaban conectados con los de la madre. Dio a luz por cesárea.