Nicolas Sarkozy se negó el domingo a responder a una pregunta sobre un eventual conflicto de intereses entre lo público y lo privado tras sus vacaciones en Egipto, adonde se desplazó en un avión del empresario francés Vincent Bolloré.

"¿Qué responde usted a aquellos que señalan el riesgo de un conflicto de intereses?", preguntó un periodista durante una rueda de prensa de Sarkozy y el presidente egipcio, Hosni Moubarak, en El Cairo. "Nada", contestó el jefe del Estado francés.

"Tendré ocasión de abordar todas esas cuestiones, o bien otras, en la conferencia de prensa que tendrá lugar en Francia el 8 de enero", añadió. "Agradezco a los medios franceses que se interesen más por mis desplazamientos de lo que se interesaron por los de mis predecesores y estoy muy feliz de la publicidad que se le ha hecho también a dos lugares maravillosos que yo recomiendo que son Luxor y Sharm El Sheij", declaró.

Su visita oficial de 24 horas a Egipto cerró una semana de vacaciones de Navidad con su nueva novia, la cantante y modelo Carla Bruni, un descanso que ha sembrado la polémica en Francia, donde la oposición se pregunta por las "contrapartidas" que podría obtener Bolloré.