Por la familia
Algunas de las personas que se han congregado en Madrid. EFE / JUAN CARLOS HIDALGO

Miles de personas se han congregado en la madrileña Plaza de Colón para asistir a la concentración 'Por la familia cristiana', que está presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

La plaza y las calles anexas se encuentran desde las 10.00 horas prácticamente ocupadas por ciudadanos procedentes de todos los puntos de España, como Sevilla, Málaga o Melilla, y también de Portugal.

Entre los asistentes se encuentran muchos niños, algunos acomodados en sus carritos, y bastantes jóvenes, todos bien abrigados porque, si bien brilla el sol en la capital, las temperaturas rondan los cuatro grados.

Igualmente son visibles una gran cantidad de banderas de España y de las comunidades neocatecumenales.

Laicismo y aborto

El presidente de la Conferencia Episcopal Española y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, ha asegurado que la familia cristiana "no supera el correr del tiempo" porque es "tradicional, de hoy y de mañana", para dar comienzo a la concentración a las 11 de la mañana.

Tras esto, el cardenal Agustín García-Gasco, arzobispo de Valencia, ha criticado "la cultura del laicismo", que ha calificado como "un fraude" que "sólo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio express y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes", y por lo que "nos dirigimos a la disolución de la democracia".

Nos dirigimos a la disolución de la democracia"

A mediodía se ha escuchado el mensaje que Benedicto XVI ha dirigido a las familias españolas. Ratzinger insistió en su mensaje en la doctrina de la Iglesia Católica según la cual la familia está "fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer" y "constituye el ámbito privilegiado en el que la vida humana es acogida y protegida, desde su inicio hasta su fin natural".

Por ese motivo, según el líder religioso, "los padres tienen el derecho y la obligación fundamental de educar a sus hijos, en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana".

La organización prevé que asistan a este encuentro, que impulsan el Arzobispado de Madrid y el movimiento apostólico Camino Neocatecumenal, entre un millón y medio y dos millones de personas.

Críticas

La Fundación Triángulo por la igualdad social de gays y de lesbianas considera que el acto 'Por la familia cristiana' es un evento "contra el Gobierno de España y contra sus leyes sociales".

El presidente de dicha fundación, Miguel Ángel Sánchez Rodríguez, considera que "nadie quiere prohibir la familia cristiana", sino que "es la Iglesia la que intenta ilegalizar al resto de familias".

Sánchez añade que a la mayoría de las familias no les importa que los cristianos "vivan según las normas que su fe o sus pastores les digan", pero sí que quieran, a su juicio, "imponer" esas normas a los demás.

Por su parte, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, cree que el acto constituye "el cierre de la precampaña electoral del PP".

En un comunicado Llamazares afirma que el evento, organizado en su opinión por la jerarquía "más conservadora" de la Iglesia católica, es una movilización "en contra de los acuerdos, las leyes y la soberanía" del Parlamento que auspicia el PP.

"Bajo la excusa de la defensa de la familia se esconde un ataque a la convivencia de un Estado laico que es libre de regularse como decidan democráticamente sus ciudadanos", añade el líder de IU.

Llamazares, además de expresar su respeto a las creencias cristianas, señala que "son quienes incitan a esta manifestación los que pretenden obligar a todos a vivir como ellos quieren".