Pont-sur-Sambre
Imagen de la localidad francesa de Pont-sur-Sambre. Budotradan / WIKIPEDIA

Francia y Bélgica están conmocionadas tras conocerse el caso de Dino Scala, un hombre que ha confesado 40 violaciones cometidas a ambos lados de la frontera de ambos países desde al menos 1988, informa El País.

Esta semana, Scala fue detenido en Pont-sur-Sambre, pequeña localidad de algo más de 2.500 habitantes, junto a la frontera con Bélgica. La policía de este país alertó a sus colegas franceses tras ver un coche con matrícula gala en el lugar de la última violación, cometida en Bélgica el 5 de febrero. Gracias a este dato, Scala pudo ser detenido frente a su casa, donde vivía con su mujer y sus tres hijos.

Una vez arrestado, este hombre, que entranaba al equipo de fútbol de Pont-sur-Sambre, confesó que lleva cometiendo violaciones desde 1988, muchas de ellas a niñas menores (de hasta 13 años).

Su modus operandi era siempre igual: la violación se cometía muy temprano, atacaba a las víctimas por la espalda, con guantes y con el rostro oculto total o parcialmente. Tras realizársele pruebas de ADN, las policías francesa y belga han confirmado que es el violador que lleva suelto más de 20 años.

Scala confesó que actuaba por un impulso que no podía controlar y este miércoles fue acusado formalmente de 19 violaciones y agresiones sexuales. Ahora, la policía está revisando expedientes de casos no resueltos para ver si se trata de violaciones cometidas por el detenido.

Los vecinos de Pont-sur-Sambre no dan crédito. Dicen de él que era "un buen padre de familia", "muy querido" en la localidad, donde trabajaba como agente de mantenimiento en una empresa local y donde fue jugador, entrenador y presidente del club de fútbol local.