Una juez de Mataró (Barcelona) ha retirado a unos padres gambianos la custodia de sus dos hijas de 6 y 13 años, con las que residen en Premià de Dalt (Barcelona), ante el riesgo de que durante las fiestas navideñas se las llevasen a su país de origen para practicarles la ablación de clítoris, una tradición que en Europa es delito.

Según la Conselleria de Acción Social, la juez encargada del caso acordó la medida el viernes y decidió también retirar el pasaporte a la familia para evitar que puedan salir de España.

La instructora tomó el viernes declaración a los padres, quienes aseguran que no han comprado billetes de avión para viajar a Gambia.

Según la madre, Anna S., ella ni siquiera tiene vacaciones en el trabajo y, además, colabora en una asociación contra esta práctica, castigada en el Código Penal y que puede perseguirse aunque se realice fuera de España.

Medida primeriza

En este caso, la voz de alerta la dio el colegio de una de las pequeñas, momento en que se puso en marcha el protocolo habitual en estos casos, cuyo objetivo es detectar niñas con riesgo de ser sometidas a la mutilación genital femenina y evitarla. Así, se citó a los padres a una entrevista y, al no asistir, la denuncia siguió su trámite.

Por su parte, un portavoz de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) explicó que se han limitado a seguir "las órdenes del juzgado de Mataró que lleva el caso y de los servicios sociales" de Vilassar de Dalt. "Se trata exclusivamente de una resolución judicial", apuntó.

Esta no es la primera vez que un juzgado prohíbe a menores salir del país para evitar que sean sometidas a la ablación, una práctica ancestral que en un 85% de los casos condena a las mujeres a una frigidez total y que se sigue practicando de manera clandestina en muchos países africanos.