José Julián Gregorio
José Julián Gregorio EUROPA PRESS

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio López, ha achacado "causas exógenas", como la salida de vía por "distracción", y no al mal estado de la infraestructura, la mayoría de los siniestros ocurridos durante el último año en la N-430 a su paso por Ciudad Real.

Así lo ha afirmado durante la presentación de los resultados del Plan INVITRA en el que ha estado acompañado por el subdelegado del Gobierno, Juan José Jiménez Prieto, la directora provincial de Tráfico, Raquel García Fabra, el teniente coronel de la Guardia Civil, Humberto Hurruchi y el capitán del subsector de Tráfico, Pedro Puerta.

Gregorio también ha alegado el aumento del tráfico, "un 5% por ciento en toda España" y la mejora económica que ha provocado una mayor circulación del tráfico pesado como causas de la siniestralidad en esta vía, aunque ve "licitas" las reivindicaciones de la plataforma que piden la mejora de la N-430 y su desdoblamiento.

De hecho, ha explicado que ya se hizo eco en 2017 de estas peticiones de los vecinos y mandó informes a Madrid. "Sabéis que se han licitado mejoras en algunas zonas", ha indicado, aunque no ha facilitado la fecha del comienzo de las citadas obras ya que "son procedimientos que llevan su tiempo" y ha dicho que las mejoras están recogidas en los presupuestos de este año.

Respecto al plan de vigilancia que se puso en marcha el pasado año en la N-430, el delegado del Gobierno ha destacado que gracias a la "intensificación de la vigilancia por parte de la Guardia Civil se ha logrado reducir en casi 70% la siniestralidad en esta vía".

Se ha conseguido que de los cincuenta siniestros que hubo el año pasado, según ha explicado Gregorio, "desgraciadamente sólo ha habido una víctima mortal". En la mayoría solo ha habido daños materiales. Pero aunque este dato es bueno, ha apuntado el delegado del Gobierno en la región, mientras siga habiendo una sola víctima "seguiremos trabajando para que no quede ninguna. Nuestro objetivo es cero víctimas"

Concretamente, lo que se ha hecho ha sido intensificar la vigilancia en los controles de velocidad, de alcohol y droga, y en el transporte pesado. Esto lo que ha dado como resultado es que la Guardia Civil ha realizado más de 2.816 patrullas, más de 4.744 controles de alcoholemia y droga.

Así se ha logrado bajar tanto la siniestralidad, que siendo una de las zonas con más accidentes, en 2017, con los últimos datos, ha pasado a ser el número 170 en el ranking de siniestralidad de las carreteras españolas.

"Por lo tanto el trabajo hecho por la Guardia Civil y la dirección provincial de Tráfico ha sido muy importante y nos hace que nos dé ganas de seguir trabando en este sentido", ha indicado.

Finalmente, ha señaladop que aunque el plan era de aplicación para el pasado año, en este se seguirá trabajando en los aspectos que tengan que ser mejorados para alcanzar el fin propuesto.