Las autoridades electorales de Venezuela acordaron retrasar al 20 de mayo los comicios presidenciales que estaban previstos para el 22 de abril, pese a lo cual la oposición reiteró que no participará en ellos por tratarse de un "fraude" postergado y sin garantías.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, oficializó la nueva fecha y anunció que decidieron celebrar también para entonces las votaciones en las que se escogerán a los legisladores estatales y municipales, más de mil cargos en disputa, como había propuesto antes el chavismo gobernante.

Lucena indicó que el registro de votantes será reabierto hasta el 10 de marzo, mientras que el lapso de inscripción de postulaciones para las presidenciales se extenderá hasta este viernes por la tarde.

Los anuncios del CNE se produjeron tras una breve "sesión extraordinaria" que se celebró minutos después de que la plenipotenciaria Asamblea Nacional Constituyente, integrada solo por oficialistas y señalada de fraudulenta, acordase fusionar los comicios y postergar su celebración.

El decreto constituyente, que no indica una fecha exacta para las elecciones, fue aprobado minutos después de que se firmara un acuerdo electoral entre los candidatos a las presidenciales en el que se estableció que las elecciones se postergaban para la segunda quincena de mayo.

Representantes del jefe del Estado, Nicolás Maduro, y del exgobernador opositor Henri Falcón —los dos principales candidatos— firmaron este jueves un "Acuerdo de garantías electorales" ante el CNE en el que sugerían que se pospusiera la cita electoral.

El documento establece algunas de las exigencias hechas por la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) durante el proceso de diálogo con el oficialismo en República Dominicana que acabó sin acuerdos, después de que el antichavismo considerara insuficientes las propuestas del Gobierno.

Según este acuerdo firmado este jueves, durante el tiempo que dure la campaña Maduro evitará el uso de medios públicos para la difusión de actos proselitistas, como generalmente ocurre en el país caribeño.

Entre otras cosas, Falcón y Maduro acuerdan "proponer al secretario de Naciones Unidas", Antonio Guterres, y a otras instancias internacionales, que forme una delegación de acompañamiento y de observación electoral.

Ambos candidatos acordaron también "la equidad en el acceso a los medios públicos y privados", la reapertura del registro de votantes en el exterior, alejar la difusión de propaganda de los centros electorales el día de los comicios, así como la vigilancia militar de los candidatos y de los comicios en general.

Varios opositores rechazaron los anuncios y reafirmaron que no participarán en esta nueva convocatoria.

"Antes dije que las del 22 de abril no son elecciones. Ahora digo que las del 20 de mayo no son elecciones. El problema no es la fecha, es el fraude", escribió en Twitter la diputada Delsa Solórzano.

La coalición opositora reiteró que el texto firmado en la sede del CNE en Caracas no fue suscrito por ninguno de sus integrantes pese a que el documento habla de que "Gobierno y oposición acuerdan".

Los portavoces del antichavismo reiteraron que Falcón "se deslindó de la unidad" opositora al postular su nombre a las presidenciales, desatendiendo la decisión de la MUD de no participar en la contienda por considerarla fraudulenta