Así lo ha indicado en un anota la empresa de Canena (Jaén), desde la que se ha explicado que este "producto emblemático para la compañía" consigue la mejor nota en el examen sensorial (tanto en sabor como en olor) y químico, siendo "un aceite de oliva virgen extra de la más alta calidad".

El análisis riguroso de esta entidad mide todas las variables relacionadas con cada aceite de oliva virgen extra, como la calidad sensorial y química, la presencia o no de contaminantes (pesticidas, solventes, aceites minerales, etcétera), y el embalaje, entre otros.

Un panel de degustación especializado y acreditado ante el Consejo Oleícola Internacional ha realizado la prueba sensorial. Además, se han analizado químicamente diversos parámetros, como la composición de ácidos grasos, los triglicéridos o diglicéridos calculando el valor totox (oxidación total) para estimar la frescura del aceite así como la presencia o no de contaminantes en cada producto.

Entre el grupo de expertos se encuentra Dieter Oberg, uno de los probadores de aceite de oliva más experimentados de Alemania, ya que inspecciona más de 500 aceites de oliva al año, y está acreditado oficialmente por el Consejo Oleícola Internacional.

También es director del Panel de Aceite de Oliva Alemán (Deutschen Olivenöl Panel-DOP), único panel sensorial aprobado por el Ministerio de Protección al Consumidor alemán (Verbraucherschutz-Ministerium NRW) para muestras oficiales y como panel autorizado de la Unión Europea.

"Las muestras que examinamos son, por supuesto, anónimas, sin marca ni origen. Durante los análisis, llevamos los aceites a 28 grados Celsius (la mejor temperatura para obtener del aceite todo su espectro aromático) y los probamos en un cuenco de cristal azul con tapa (para que su color no nos influya, ya que éste no nos dice nada sobre su calidad)", ha explicado el experto alemán.

Según ha concretado Oberg, primero hace una prueba de olor y después de sabor: afrutado, amargo y picante. Después, señala por escrito la intensidad y equilibrio de estos atributos, así como los errores. "Al menos ocho probadores hacemos este mismo proceso con cada uno de los aceites", ha añadido.

Por su parte, la directora de Marketing y Comunicación de Castillo de Canena, Rosa Vañó, ha considerado "un orgullo" que el Reserva Familiar Picual "haya sido elegido por la prestigiosa organización Stiftung Warentest como el mejor aceite de oliva extra virgen que se vende en Alemania."

"Para nosotros es un premio que reconoce todo el esfuerzo que realizamos personalmente para la elaboración de nuestros aceites de oliva extra vírgenes con los más altos estándares de calidad, desde el cuidado de nuestros olivos hasta que nuestros AOVE llegan al consumidor", ha destacado.

Los aceites de oliva virgen extra Castillo de Canena se pueden adquirir en lugares como KaDeWe en Berlín, Keinkost Kaefer en Münich y Kaufhof a nivel nacional, entre otros.

INFLUENCIA DE COMPRA

Stiftung Warentest compra todos los productos en supermercados y tiendas especializadas (no por Internet), de forma anónima igual que lo hace un consumidor -sin conocimiento por parte de productores ni importadores-, para después analizarlos con métodos científicos en institutos independientes.

Sus resultados tienen una enorme influencia en el comportamiento de compra entre los consumidores alemanes, por su reconocida reputación, independencia y fiabilidad.

Fundada en 1964 por el Bundestag, proporciona al consumidor alemán un apoyo objetivo a través de sus pruebas comparativas exhaustivas de bienes y servicios. Su máxima prioridad es la neutralidad, no pudiendo, por ejemplo, recibir ingresos publicitarios. Desde su creación ha analizado más de 100.000 productos y servicios.

EMPRESA FAMILIAR

Con una historia olivarera que arranca en 1780 y partiendo del cuidado de sus propios olivos de variedad picual, arbequina y royal, la familia Vañó controla personalmente todo el proceso de elaboración de sus aceites de oliva virgen extra hasta que llegan al punto de venta.

La compañía, que toma el nombre del castillo familiar que se alza en la loma de Canena, tiene "un respeto escrupuloso por el medio ambiente". Se materializa principalmente con plantas de energía fotovoltaica, una cubierta vegetal en toda la explotación que reduce la erosión del terreno y preserva la vegetación herbácea autóctona y el uso de los restos de poda en biomasa como combustible ecológico no contaminante.

En la actualidad, la empresa está presente en más de 50 países, entre

los que figuran Reino Unido, Alemania, Rusia, EEUU, Japón, China, Emiratos Árabes Unidos, México y Perú, en los que sus aceites han sido reconocidos con los máximos galardones internacionales.

Castillo de Canena es miembro de la alianza EVA (Extra Virgin Alliance), primera asociación internacional de productores de AOVE, cuyo objetivo es promover y garantizar mediante estrictos controles y un sello de calidad común la excelencia en la obtención y conservación de Vírgenes Extra a lo largo de toda la cadena de distribución; así como la sostenibilidad y preservación del ecosistema del olivar.

Pertenece, asimismo, a la asociación Grandes Pagos del Olivar, que "agrupa a los mejores productores españoles de aceite de oliva virgen extra, que optan por producciones muy limitadas de un aceite de altísima calidad elaborado bajo métodos que mezclan el carácter artesanal con la aplicación de las tecnologías más avanzadas".

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